Me gustan los maduros
Unas vacaciones en la playa me descubren que me ponen cachondo los tíos que me recuerdan a mi padre.
Por más que me miraba y remiraba ante el espejo, no podía dejar de pensar lo mismo.
Nene, estás completamente ridículo.
Vale, mi cuerpo no estaba mal del todo. Cuatro días a la semana en el gimnasio sin excepción durante el último año, dieta a rajatabla y algún suplemento de proteínas habían hecho, si no maravillas, al menos sí algo que se le acercaba bastante. Además, el moreno me quedaba bien, qué demonios.
Siempre he tenido buen cuerpo, pero ese verano es cuando mejor he estado. No hay na...