Conociendo a mis hijos (18)

Me la agarré con una mano, y comencé a pajearme fuertemente, cómo me gustaba, pero no era nada comparado con la boca de mi hijo, o con el culo de aquel muchacho.

Hola a todos. Por fin tenéis el 18. Como le he comentado a una pequeñaja que cada día quiero más he comenzado este relato 4 veces pero se unen problemas de amores, salud y demás. Por fin está terminado. Espero les guste. Un saludo

CONOCIENDO A MIS HIJOS (XVIII)

Sonó el despertador, 7 de la mañana. Me desperecé dentro de la cama, mi polla estaba erecta, esperando darle los buenos días. Me la agarré con una mano, y comencé a pajearme fuertemente, cómo me gustaba, pero no era nada comparado con la...

Private School: Maricas en el Dormitorio (I)

Cuando eres poco más que un crío, jugar desnudo con tus compañeros de dormitorio no te convierte en marica… O sí. Depende de a qué juegues, claro.

MARICAS EN EL DORMITORIO, parte I

1.El líder desvestido

Los alumnos extranjeros no abundaban en aquel internado durante los últimos años de la dictadura y la mayoría de ellos eran jovencitos adoptados por familias pudientes. Como Ezequiel, apodado el negro , un muchachito sudamericano que seducía con su piel de cacao, su dulce seseo y unas dotes para el liderazgo que formaban parte de su personalidad. Los chicos más listos se arrimaron a él cuanto pudieron aprovechando la susp...

Emerger de la soledad. (1)

Emerger de la soledad (secuela de pensamientos pecaminosos)

Emerger de la soledad.  I

David, tú rostro puro e inocente que ocultaba su lado apasionado, con ojos que observaban y quemaban, despertaron en mí el amor y la pasión para siempre. Han pasado fuertes tormentas, pero hoy te miró y eres todo un hombre, tal vez el mismo que adivine al mirarte la primera vez...

El solo hecho de ver a Nicolás sincerarse, rodeado por la desesperación y tratando de excusarse por tanto tiempo perdido, despertaban en David las más fascinantes sensaciones. Todo lo ocu...

Sol naciente IV: Una Propuesta Indecorosa

“Odio esos malditos Momentos de confusión, en los que crees amar a alguien y aparece otra persona”

Christopher Salí del baño y me dirigí nuevamente al jardín donde todos estaban exactamente en la misma posición que se encontraban cuando me retire, todos excepto Samanta quien se encontraba sirviendo el vino. - Menos mal ya regresaste. – me dijo Santiago, mostrándome una amplia sonrisa. - Tomen una copa, por favor. –dijo mientras levantaba la suya- quiero hacer un brindis. - ¿un brindis? ¿y a que se debe hijo?- pregunto asombrada su madre. - Quiero brindar por Christopher… Mi novio. Y me dedico una mirada...

Sol Naciente III: Presentaciones

“¿alguna vez has deseado que la tierra se habrá bajo tus pies?”

Disculpen que este sea un poco corto...

Santiago

Mientras conducía mi Dodge Caliber (regalo de mi padre a los 18 años), me di cuenta que Christopher no había pronunciado ni la mas mínima palabra luego que salimos del restaurant, desde que entramos al auto se dedico solo y exclusivamente a mirar por la ventanilla.

-          ¿Qué pasa?-pregunte secamente, no hubo respuesta de su parte.

-          ¿Qué te pasa?-repetí, esta vez algo irritado.

-          ¡nada!, simplemente...

Emerger de la soledad.

Emerger de la soledad (secuela de pensamientos pecaminosos). Introducción

Introducción

¿Cómo, todo aquello que en su momento nos atraía como la más dulce fragancia, deja de interesarnos, para ser remplazado por un ideal casi imposible? Uno que nos asfixia con cada bocanada de aire que intenta tomar, al tratar de alcanzar aquel cielo azul. Es un suicidio seguro, pero… tú también te sientes así, mi amado Nicolás. Entonces, ahoguémonos juntos hasta el final…

Las suaves y tibias palabras, acompañadas por el càlido aliento de su boca, traían consigo más que recuerdos...

Infiel

Me enrollé con un chulazo en las narices de mi novio, y el tío acabó follándome el culo en su casa.

¿Os habéis preguntado alguna vez qué tendrá la infidelidad, que la hace tan irresistible? A veces me acojono pensando en las situaciones en las que me he metido yo solito, sin que nadie me obligara, sólo por el morbo de que mi novio me pudiera pillar, de que sus amigos me fueran a ver, de que alguien conozca a alguien que conoce a alguien que se lo fuera a contar…

Tengo novio, sí. Llevamos un huevo de tiempo y estoy enamorado. Pero le pongo los cuernos siempre que puedo y la ocasión lo merece. La úl...

Conociendo a mis hijos (17)

Quique acariciaba suavemente con la yema de los dedos el brazo de su amigo que recorría de igual manera su abdomen ascendiendo y descendiendo.

Bueno chicos y chicas. Aquí os dejo el 17. Ahora estaréis unos pocos días sin saber de mí. Aunque escribiré otro relato que no tendrá nada que ver con esto. Me toca ahora narrar... y currarmelo un poco para que esto no decaiga. Gracias por todos vuestros comentarios. Un abrazo.

CONOCIENDO A MIS HIJOS (XVII)

-Me alegro de que estés a mi lado-dijo Andrés a su amigo mientras no despegaba un ojo de él.

-Sabes que siempre estaré ahí-le dijo Quique pasándole la mano por la mejilla-y sabes, que m...

En la Pza.Urquinaona

Este relato debería haberlo publicado antes del ya aparecido "En el Cine Cataluña", por error publique el segundo y no este. Disculpas y que os guste.

Plaza de Urquinaona

Las visitas a los aseos de la Pza. de Cataluña se hicieron frecuentes, diría que diarios, aquel ambiente morboso, promiscuo y lujurioso me encandilaba. Después de muchas visitas me sentía seguro y dominador de la situación. Entraba sin el menor reparo a esos aseos, contemplaba la situación y con el mayor descaro me situaba donde mejor me parecía. Me exhibía cual pavo real, dejaba que me mirasen que me tocaran y sobaran, con una altanería consciente que mi juventud y bastante bu...

El dulce encanto de la juventud II

Seguiré contando estos relatos absolutamente reales. Ahi os va una segunda. Que os guste

El dulce encanto de la juventud

2º Relato

Esa tarde tuve trabajo en el despacho, atendí a una pareja que me encargo la restauración de la casa familiar muy próxima al pueblo en donde vivía. Finalizada la reunión les invite a tomar algo. Mientras salían mis clientes yo entre en mi casa para advertir a Tony que vendría mas tarde, que cenara el dada la hora que ya era. Fui a darle un beso sin mas pero al contacto de mis labios con los suyos entreabrió la boca y me ofreció su lengua. Naturalmente no...