Hector y Gart. 1º Parte

Hector va de vacaciones a Londres y acaba en compartiendo habitación en una habitación con un desconocido en una casa okupa. La introducción puede ser algo larga pero me gusta ambientar la historia.

Ahí estábamos Pablo y yo. En Londres. Cansados, sudados y por lo que acabábamos de saber, sin una cama en la que dormir aquella noche. Nuestro plan había sido dormir en un hostal, pero Pablo tenía un amigo trabajando en Londres, e insistió en que nos quedáramos en su casa.

Un ofrecimiento muy amable pero poco práctico teniendo en cuenta que su contrato de alquiler acababa aquel mismo mes. Así que ahí estábamos Pablo y yo, con nuestras maletas escuchando a su amigo Jorge excusarse.

La buena notic...

El matón del instituto (III)

La trilogía termina con un apropiado menage a trois... ¿os he dicho alguna vez que el tres es mi número favorito?

Siempre he dicho que lo que más me gusta de hacer teatro son los aplausos. Hoy no es diferente: cuando terminamos la última canción, se encienden las luces y empiezan los aplausos, la ovación del público me pone los pelos de punta.

Claro que hoy tengo un motivo especial. Marcos está entre el público, sentado en primera fila, aplaudiendo a rabiar. Aún no puedo creerme que hace apenas unas horas mi polla estuviera inyectando una cantidad desmedida de esperma dentro de su apetitoso trasero (técnicamente...

El asistente de equipo

Gran partido y una buena ducha.

Cuatro cuartos y una prórroga después sonaba al fin la bocina que señalaba el final del partido.112-113. Habíamos vencido al primer equipo de la liga, aunque parecía imposible, y ahora, como segundos, nos correspondía su posición. Habíamos estado entrenando duro y sin demasiada confianza, pero el esfuerzo mereció la pena. Aunque el noventa por ciento del mérito era de nuestro equipo técnico. El entrenador, segundo entrenador y el asistente del equipo (una plantilla bastante amplia para un equipo cadete) no...

Mi primera vez

Primer relato de 2 en el que S nos cuenta su historia

Hola, para mi historia utilizare las iniciales de los nombres, yo me llamo S y mi mejor amigo se llama M.

Esta es mi historia, espero que les guste:

Hace 6 años me fui a vivir a un pueblecito muy pequeño que estaba un poquito lejos de donde vivía y por lo tanto no conocía a nadie. No salía de casa, ni hacia nada en el pueblo.

Un día me encontré a un chico del pueblo, al que llamaremos M, que me pregunto si era nuevo en el grupo, yo le respondí que sí y que no conocía a  nadie en el pueblo,...

Chantaje 1

Esto me paso la semana pasada por pasarme de listo.

Buenas a todos los lectores!

Me llamo Raul y este es mi primer relato, me ocurrio el domingo pasado.

Como ya he dicho me llamo Raul tengo 24 y vivo en una ciudad del norte de España, soy gay, mido 1 85, moreno ojos negros, me considero un chico normal y corriente.

El domingo pasado tras salir todo el sabado por la noche y llegar a mi casa mas caliente que el palo de un churrero decidi conectarme a un chat para buscar alguien con quien aliviarme un poco, he de decir que tengo pareja pero no...

Carpe Diem III: Cambios dolorosos

La sensación de que algo pasa y nos sabes que es una tortura en si misma. El dolor puede ser tan grande que puede que necesites quitartelo como sea... o con quien sea...

Bueno pues aquí está Carpe Diem III. Debo agradecer vuestros comentarios, algunos han sido muy intensos cosa que me ha encantado (eso va por los comentarios de ComeOn por ejemplo, joder tio me estas empezando a caer muy bien) y tambien por los demas, si respondiera a todos uno por uno ocuparia todo un relato pero quiero que sepais que leo todos y cado uno de los comentarios que me dejais. He de decir que me desbordan un poco pero habría que estar loco para no hacerles caso... Esto va para KalziferX y para t...

Lo que no se debe contar

Una historia totalmente ficticia sobre un conocido periodista y un ex-futbolista... Nada de lo que cuento es real así que nadie se me ofenda, por favor... pero tengo una mente sucia y perversa...

La rueda de prensa hacía diez minutos que había acabado pero fue cuando el jugador de la selección española, Iván Helguera se dio cuenta de que se había dejado su libreta de direcciones en el lugar, así que echó un vistazo al vestuario y comprobó que sus compañeros aún tardarían en salir hacia el autobús, salió rápidamente hacia la sala de prensas a buscar lo que se había olvidado. Oyó el jaleo de fuera y no pudo reprimir una mueca de disgusto al pensar en la avalancha humana que se cerniría sobre ellos cua...

Lo que no se debe contar I

Continuación de la historia del periodista y el futbolista... Sigue sin tener nada que ver con la realidad así que continuo queriendo que nadie se ofenda.

En los días sucesivos, aunque ninguno de los dos dijo nada sobre iniciar en ese momento una relación, se sentían como si la misma lo hubiera hecho. Romero se sentía confuso porque sabía del pasado “mujeriego” de Iván y no podía llegar a creerse que el hombre hubiera empezado a experimentar algo por él. Llegó, incluso, a pensar que estaba jugando pero le había besado y no se podía imaginar que nadie llegase tan lejos tan solo para gastar una broma pesada. De todas formas con la Eurocopa iniciada y con los re...

Lo que no debe ser contado II

Continuamos con el culebrón periodístico-futbolístico. No hace falta que reincida pero lo hago, como en las pelis y series; lo que sigue a continuación es completamente ficticio, etc., etc. Por cierto en este hay sexo a diestro y siniestro.

¿Cómo era posible que le echara tanto de menos? Todos los días conectado a internet, para oír su voz desde esa gira que comenzaba a odiar porque le tenía alejado de él más de medio planeta. Le oyó cantar medallas, reírse con sus compañeros. Leía los mails que le enviaba, algunos sumamente eróticos que le excitaban sobremanera. Otros dulces, tan llenos de amor, cariño y complicidad que se sentía el ser humano más afortunado de la Tierra.

Eran las siete de la tarde en Tokio y miraba desde la ventana de...

Lo que no debe ser contado III

Sigamos... todos de golpe para no perder las buenas maneras. Lo que cuento sigue siendo todo mentira...

Era extraño, verle en los campos de entrenamiento, recordar todos esos sentimientos, todas las maravillosas y abrumadoras sensaciones que experimentó. Y hacer como que no había nada entre ellos, más que la relación profesional que habían tenido siempre. Salió de la ducha de los vestuarios con una toalla cubriéndole de la cintura para abajo y cogiendo otra para secarse el pelo. Pero a pesar de la agradable sensación de saber que tenía a una persona que le amaba se sentía un poco mal. Quería poder salir con T...