Estrenó mi culito de puta

Como mi macho me quitó la virginidad por el culo.

Estaba nerviosa, sin saber qué ocurriría cuando entrase por esa puerta. Sabía que allí me esperaba Fernando, ese hombre mayor con el que tuve mi primera experiencia con otra persona de mí mismo sexo, una mamada de la que aún guardo el sabor en mi boca. Mis piernas me temblaban, y fueron más de 5 los minutos que estuve en la puerta sin atreverme a llamar, hasta que por fin, decidida, toqué a la puerta.

Esta se abrió lentamente, a la par que mi corazón se aceleraba. ¿Estaba realmente preparada? ¿Qué ser...

Para ser la primera vez, estuvo MUY bien

Mi experiencia con Carlos, el amigo de mi padre, que guarda dos secretos enormes. El enorme rabo que tiene, y la relación que mantuvimos hace años. En este capitulo, cuento mi primera vez con el.

Justo con 18 años recién cumplidos, empecé a trabajar en un bar de copas, lo cual me abrió las puertas a conseguir trabajillos de fin de semana para costearme la carrera que iba a iniciar. Una de esas oportunidades fue la de trabajar ese mismo verano en una caseta de la feria de mi pueblo. Habia empezado a trabajar a las 14:00 y tendría que estar allí hasta las 22:00, pero por motivos organizativos el jefe me pidió que me quedara un par de horas mas.

Cuando terminó mi turno, me encontraba bien y justo...

Follada descomunal en el Talgo nocturno.

Lo agarré de la cabeza con ambas manos y froté mi rabo por su cara, deleitándome con todas y cada una de sus estúpidas expresiones. Él sonreía como un gilipollas, y yo no podía evitar pensar que era un puto enfermo mental por estar dejándose dominar de aquella manera por alguien diez años menor.

Faltaba un mes exacto para mi tan ansiado decimoctavo cumpleaños. Era veintiséis de marzo, y me encontraba en el Talgo de camino a Barcelona tras haber pasado una semana en Córdoba con un chico que conocí por Internet. Fuera hacía un frío gélido, y yo estaba escondido bajo mi abrigo de pelo, medio dormido. El tren había salido de la estación un poco más tarde de las diez y media de la noche, y en lo único que podía pensar era en la santa bronca que me iba a caer nada más poner los pies en la estación de San...

Adrián, el controlador de héteros

A pedido de uno de mis lectores más fieles, una historia que lo involucra, y cómo a partir de un pequeño accidente, adquiere la habilidad de convertir al más recalcitrante de los héteros en un putito hambriento de pijas. Pero, cuidado, que la historia no termina ahí...

Adrián miraba la fiesta en la casa a través de los destellos que las luces de la piscina provocaban contra sus lágrimas. Acostado en una reposera, rodeado por botellas vacías de gin, vodka y otras bebidas, sufría en silencio mientras en el living de la casa, Marcelo, su amor imposible, se revolcaba y se besaba furiosamente con Lorena, la rubia tetona más puta de la clase. Desde que tenía uso de razón, Adrián había estado enamorado de ese chico, y ese sentimiento se había incrementado en los últimos años, cu...

La parada del autobús.

Bufff que frío hace, vaya noche de perros, dijo el viejo sentándose a mi lado. ¿Hace mucho que esperas el bus? Me preguntó. No, le contesté, acabo de llegar, pero el bus marchaba en ese momento. Bueno pues ahora te va a tardar algo más de media hora, me dijo mirándome a la cara mientra

Estábamos a finales del mes de noviembre, en pleno otoño, ese día hacía un frío espantoso y por encima amenazaba lluvia. Había quedado a las 7 de la tarde para realizar una entrevista de trabajo, tenía que estar a esa hora en el centro comercial Alcampo; dicho centro comercial quedaba y queda a las afueras del ayuntamiento de La Coruña, una zona poco habitada por aquellas fechas.

Había ido en autobús, llegando a las 7 menos 10 de la tarde, ya era noche completamente cerrada. Cuando salí de la entrevis...

Black Friday

Iba cargado de bolsas por los pasillos de abarrotado centro comercial. Cuando a lo lejos lo vi. Se acaba de sentar en una de las cafeterías del pasillo. Hacía años que no lo veía. Era el padre del que fuera mi mejor amigo en el colegio. Me acerque hacia donde estaba y al llegar me dirigí a su mesa.

Iba cargado de bolsas por los pasillos de abarrotado centro comercial. Cuando a lo lejos lo vi. Se acaba de sentar en una de las cafeterías del pasillo. Hacía años que no lo veía. Era el padre del que fuera mi mejor amigo en el colegio. Me acerque hacia donde estaba y al llegar me dirigí a su mesa.

  • Buenas tardes D. Carlos. ¿Se acuerda de mi? .- Le saludé.

Me miró con una sonrisa cortés. Era evidente que no.

  • Soy Alberto. El amigo de su hijo Raul.

Al fin vi como se hizo la luz en su ca...

Patas Arriba XXV - Fin

"Sólo di la palabra, por favor, Vanya" - y con esto termina la historia...

Patas Arriba XXV

Ylian

  • ¿Estás seguro que puedes tomar eso? -me inquieta un poco el tamaño del helado que Norman se pidió en la heladería, pero dijo que sus papás le dieron permiso, espero sea cierto, igual tengo mis dudas, al final de cuentas sigue siendo un niño y su naturaleza es ser travieso.

  • Claro que sí -Norman me miró con una sonrisa que me recordó tanto a Ricardo que decidí dejarlo disfrutar su helado-, si quieres, llama y pregunta, es mi helado favorito, porque es el que...

Una relación de amor de un sumiso y su dueño

Manuel cuenta su relación de sumiso con su novio Carlos Jacobo, su amor y dueño. Su inicio y como es su rutina diaria.

Empezamos siendo una pareja como cualquier otra. Es decir, había ternura, risas, complicidad… amor real. Teníamos el mismo sentido del humor y el cariño no faltaba. Todo eso no ha cambiado, pero nuestra relación evolucionó. Me fui a vivir con mi pareja, Carlos Jacobo, hace un año. Al principio Carlos no estaba muy convencido, estaba muy acostumbrado a su libertad, pero encontramos un piso que estaba muy bien y se convenció. Yo, Manuel, siempre he sido el pasivo de la pareja, y Carlos el activo. Yo tengo est...

Una abrupta decisión

Tercera parte de la historia de Alec y Bobby

Una abrupta decisión…

  • Hermanito, creo que lo mejor es repartirnos a partes iguales, ¿no crees? -le dijo Vladimir con una gran sonrisa, lo que fuera que había hablado con Santiago, pensó Alec, lo tenía del mejor humor que había visto en su vida-, tú lleva a Bobby y a Amber, yo me encargo de Santi y de Claudia.

Los tres amigos de Santiago se miraron con la boca abierta y totalmente estupefactos, nadie llamaba Santi a Santiago si no quería ganarse un enemigo y muchos problemas, pero Santiago...

El club de la lefa

Dos chavales de 22 años son invitados a participar en una fiesta, que no es ni más ni menos que una multitudinaria orgía masculina. Durante un fin de semana completo, tendrán que follar y ser follados por todos los presentes. Dominación y cerdeo.

Me levanto por la mañana algo somnoliento; es viernes y, como tal, día de clase. Estudio arquitectura en la Universidad de Sevilla, siendo este ya mi último curso. Vivo aquí en un piso de estudiantes con dos colegas de clase, porque soy de un pueblo algo alejado, al igual que ellos. Me llamo Víctor y lo cierto es que estoy bastante bueno. Tampoco es que tenga un cuerpo escultural, pero a mis 22 años, mis músculos están bastante trabajados. Tengo un torso musculoso, muy peludo. Unos brazos fuertes y unas pie...