El pariente pobre
Un treintañero hombre tiene la audacia de lanzarse a la conquista de la ricachona familia del hermano de su padre, en especial, de sus hijas. Como premio a su osadía y audacia, degusta un manjar de mujer.
Soy un treintañero, agricultor de profesión, empresario agrario, con una situación socio económica que podría catalogarse como media-alta, una vida común y corriente, con vivencias agradables y otras amargas, como todos en este mundo. Sin embargo, mi familia me tiene zaherido con el mote de «el pariente pobre», Es cierto que no poseo la inmensa riqueza material de ellos, pero tampoco soy un muerto de hambre que vive con suma estrechez y miseria, ni mucho menos.
Por otra parte, no puedo negar que...