Mi hijo, mi cuidador 6

Vacaciones

Me acomodé en el asiento del avión mientras David me cogía la mano. Acababa de empezar diciembre y sorprendí a mi hijo con una semana de vacaciones en Tenerife buscando un clima más cálido. Estaba sobreexcitada ante la perspectiva de pasar una semana entera con David en un lugar donde nadie nos conociera y poder salir con él como una pareja cualquiera.

- Cariño, voy a intentar dormirme un poco que me has levantado muy temprano esta mañana.- Prácticamente era de noche aún cuando mi hijo me despert...

La perra de mi cuñado

Mi cuñado me hace viciosa y me gusta

La perra de mi cuñado.

Me mira con hambre. Su deseo me excita.

Llevamos varias semanas sin estar juntos. Le he llamado.

He vuelto. ¿ Quieres verme?

Sí. En media hora estoy en la clínica. Habitación 18.

Yo en cuarenta minutos.

Un liguero, las medias negras de red, el corpiño y la tanga blancos , que contrasten con el moreno de mi piel de vuelta del Caribe. Blusa roja, botones abiertos que dejen ver el canalillo. Pollera negra, ceñida, un palmo por encima de la rodilla. Bot...

Loca por mi padre 2

Me llamo silvia,tengo 18 años,mi padre Juan de 45 y mi madre Montse de 40 son mi familia.

Me llamo silvia tengo 18 años,mi padre Juan 45 y mama Montse 40 son mi familia.

Como os conté en mi primer relato tuve una relación incestuosa con mi padre.

Fue de locura,mama que se ausentó unos días por trabajo,me permitieron hacer realidad mi fantasía.

Pase una tarde maravillosa,me follo el coño y el culo como un maestro,su polla es divina,fue mi fantasía desde que tenía trece años que un día se la vi cuando se estaba duchando.

Después de cuatro horas de sexo desenfrenado,...

Un recuerdo hecho de estrellas (II)

Padre e hija se rasgan los sentimientos para desnudar la carne

—Nerea, ya basta, por favor.

—¿No te gusta?

Palpa con descaro el enorme bulto que ha crecido en los pantalones de su padre. Las manos que la sujetan están casi en las axilas, y los pulgares extendidos presionan los pechos por encima del sostén.

—Esto no está bien… —masculla su padre con la respiración acelerada.

Pero ella ya lo sabe, eso es lo que más la excita. Sin pensarlo dos veces se pone de rodillas sobre sus zapatos y con dedos hábiles abre la cremallera de la bragueta.

—...

Una madre abnegada

La visita de un amigo de la universidad me hizo ver a mi madre con otros ojos. Con los ojos de la perversión. Ella, ingenua y mojigata, no se percató de mis intenciones. Al principio

UNA MADRE ABNEGADA

1

Abnegación. Asisto a un discurso en la congregación católica y la dichosa palabra se repite más de diez veces. Entre el público, escucho y aplaudo con sincero entusiasmo. Estoy contento y orgulloso de que la destinataria de las palabras, aquella a la que toda la congregación admira, casi diría que idolatra, y que junto a su marido asiste, ligeramente avergonzada, al panegírico que el líder le está dedicando, sea mi propia madre.

Mi mirada se cruza con ella y me sonríe...

Un recuerdo hecho de estrellas (I)

Padre e hija observan las estrellas y descubren sentimientos que siempre habían estado ahí

La música hace eco en su cráneo, retumba en su pecho. Luces que parpadean, vapor flotando entre relámpagos de color. Nerea mueve las caderas con las manos de alguien en la cintura. Son grandes. No le ha visto la cara al chico que baila con ella, ni siquiera sabe si es guapo. Pero es más alto y se mueve bien, con eso le basta. Está borracha, se siente como en una nube caliente. Lo tiene detrás, muy cerca. Las manos la atraen hasta que pega la espalda en su pecho, el trasero roza el bulto de su entrepierna. N...

Me hicieron creer que era afeminado. (46)

La estancia de mi familia aunque corta fue muy provechosa, Rosa y yo hicimos los honores y marcharon contentas con promesa de volver. Un extraño caballero me propuso un trato que no tuve más remedio que aceptar, por el bien del negocio, claro

Cerré la puerta de la habitación de invitados, no quería que  escucharan nada desde la habitación contigua donde dormían mi mujer y mi prima, las dos en el mismo estado de “buena esperanza” descansarían después de un día de mucho ajetreo.

Al volverme hacia la cama vi un reguero de prendas femeninas que se esparcía por el suelo, al momento reconocí los zapatos, la falda, las braguitas de encaje y el sujetador bordado a juego de Julia, se notaba que estaba recién estrenado porque cayó y quedó con l...

Apocalipsis III

Sigue la nueva vida de los habitantes de la casa

Javier: ¿Qué hacéis aquí? – dijo curioso – Mariana está bien, solo cansada – dijo pensando que estarían preocupadas – Dejarla descansar.

Olga: Sabemos lo que le pasa – dijo celosa.

Rachel: Sí y queremos una explicación – dijo celosa y envidiosa.

Javier: ¿De qué? – dijo tranquilo.

Olga: Queremos saber por qué te la has follado primero – dijo enormemente celosa.

Rachel: Sí, la primera a la que te follarás debería ser a mí.

Olga: De eso nada, la primera debería haber sido yo...

El abuelo vino a casa

La llegada del abuelo despierta en dos jóvenes sus bajos instintos

EL ABUELO VINO A CASA

Hace diez años por distintas circunstancias de la vida, no lo veíamos, y se tuvo que mudar a la casa , el abuelo, padre de nuestra madre.

Casi no lo conocíamos, habíamos dejado de verlo cuando éramos unas niñas, digo, mi hermana Luz y  yo, Rocío.

Nos tuvimos que adaptar a una nueva vida prácticamente. Andar cruzándonos todo el tiempo con el, a veces nos olvidábamos que estaba y nos levantábamos en calzones y muchas otras desnudas, siempre habíamos sido tres mujeres...

MIS PRIMAS DE LA CAPITAL. (17) Editado y corregido

Una vez las cosas con mi tía y mis primas volvieron a su cauce volví a los estudios con ahínco, conocí a la señora Pepita, la madre de Magda, una señora un poco adusta pero que tuvo la mala suerte de tener un percance doméstico, fue una suerte que estuviera yo cerca para ayudarle.

Las cosas se tranquilizaron bastante, mi tía había recibido su ración de polla y mis primas ya habían saciado su curiosidad, yo también tenía la polla bastante relajada después de los días de agobio que había pasado y me dediqué a repasar los libros.  Por otra parte tampoco quería molestar a Emi pues suponía que estaría ocupada en buscar alguna academia o instituto para Magda, simplemente me intrigaba saber que comentarios había hecho la chiquilla desde el día que nos conocimos.

A la semana más o meno...