La disciplina de mamá 22
Mamá traerá a uno de sus amantes a casa para que la zorrita vea en primera persona lo bien que se lo pasa. La zorrita será humillada y experimentará los celos y la frustración.
Algunos días después de la experiencia con la jaula de pinchos mi pene parecía totalmente recuperado y las pequeñas laceraciones habían desaparecido. Mi mente, pero, era otra cosa. Mamá me había llevado hasta nuevos límites de ansiedad y frustración. Aquello me hizo ser más consciente que nunca de su poder sobre mí, del sometimiento al que yo mismo me había entregado voluntariamente. En cierta manera estaba asustado, pues no sabía hasta donde me haría llegar. A pesar de eso ni me planteaba abandonar aquella...