Rubén & Alba. Con mi semen en su boca

La pareja de hermanos sigue dando rienda suelta a su pasión, masturbándose mutuamente y probando sus propios jugos... Un espectáculo de lo más morboso.

- Rubén & Alba. Con mi semen en su boca -

Me despiertan los labios de Alba posados sobre los míos y pasando la lengua por ellos. Su manita izquierda acaricia mi mejilla derecha y el tacto de su cuerpo desnudo me eriza la piel. Abro un poco los ojos y la encuentro allí delante, con esas aguas cristalinas que tiene por iris mirándome.

-Buenos días, mi amor -musita con una voz suave que me enternece.

Inclina la cabeza y esta vez soy yo quien se abre paso entre sus dulces y finos labios. L...

La puta de mi hijo 04

Mi hijo me emputece en casa y en mi oficina

Capitulo 3 – Mi hijo me emputece en casa y en mi oficina

Todo cambió desde el día en que mi hijo se metió en mi cama y me forzó a follar con él. Me dejó claro que había decidido convertirme en su puta, y yo me sentía tan subyugada a él que no pude negarme, accedí a todos sus caprichos. Para estar en casa, me vestía con faldas tan cortas, que aun estando de pie se me veía la parte baja de mi culito. Camisas desabotonadas un poco más de lo normal o camisetas de tirantes de tela muy fina para que se me...

Marcos y familia, la otra cara de la moneda.

El destino hay quien dice que depende de una misma, quizás tengan razón, pero ahí tantos factores que juegan y de los cuales dependemos,

Este relato demuestra que siempre hay dos versiones como mínimo de una historia, para entenderlo les recomiendo que también lean “UN HERMANO Y UNA SANTE” Y “MARCOS Y FAMILIA”

https://todorelatos.com/relato/140913/

https://todorelatos.com/relato/141194/ç

El destino hay quien dice que depende de una misma, quizás tengan razón, pero ahí tantos factores que juegan y de los cuales dependemos, no tenemos control sobre los actos de la gente que nos rodea, y muchas veces no somos conscientes que s...

La cama de helechos y hojas de roble

De su coño salió un jugo calentito que me anegó los huevos. Entre mis dedos caía la leche que salía de sus tetas, y de mi polla, de mi polla, volvió a salir otra corrida que le llenó el culo de leche.

Era verano, yo estaba en el monte, en pantalón de deporte y a pecho descubierto cortando con un hacha un pino seco para hacer leña. Cerca de mí, atada a un pino verde, tenía a mi burra con los serones puestos, en donde iba a cargar la leña para llevar a casa. LLegó a mi lado Luisa con su rebaño de ovejas.

Luisa era una mujer casada, de 36 años, morena, ni gorda ni flaca, ni alta mi baja, ni guapa ni fea.Tenía el cabello negro y largo. Sus tetas eran enormes y su culo grande. Tenía una hija de mi edad,...

Un hombre afortunado

Un hombre descubre que la relación que su novia tiene con su propio padre no es precisamente la más habitual. Afortunadamente, podrá mirar y contemplarlo todo sin que nadie lo sepa.

Mi novia se llama Daniela y siempre me ha hecho sentirme como un privilegiado. Nada de lo sucedido estos últimos días me ha hecho cambiar esa impresión, al contrario, me ha reafirmado en ella. Privilegiado porque ella es una chica muy bella, una de esas preciosas muñequitas que siempre miras de lejos porque sabes que no vas a poder conseguir follártela nunca, porque son demasiado especiales, demasiado modosas o altivas… y también privilegiado, esto es importante,  por que su padre me permita salir con ella....

Compartir piso con mi hermana universitaria. (3).

Con motivo de la boda de mi hermana Paula volvemos a coincidir. Tercera y última parte de esta historia de incesto entre hermanos.

Por fin tenía unos días de vacaciones, la excusa no era otra que la boda de mi hermana Paula. Me había cogido una semana para poder descansar en el pueblo, aunque antes me iba a pasar por la ciudad donde había estudiado la carrera, Jaime me había llamado para salir a cenar 4 compañeros de la facultad.

Salí en coche desde Madrid hasta que llegué sobre la hora de la comida. Entré en el piso donde había estado viviendo con Paula, ahora estaba vacío y sin vida, nadie iba allí salvo unos familiares una vez...

Fantasias de Incesto Vol. 1 (I parte)

Esta colección de títulos pretende recoger una selección de historias eróticas publicadas en foros en idioma original inglés. Son traducciones libres de relatos y publicaciones, unas más largas, otras más cortas, escritas por diversos autores.

Sin título

D

iciéndolo bonito, deseé y al fin conseguí tener relaciones sexuales completas con mi madre cuando tenía 44 años y ella 65. Fué el sexo más satisfactorio e intenso que he experimentado nunca, desde el momento de nuestro primer beso en la mejilla hasta que nuestros labios se juntaron envueltos en pasión. No intercambiamos palabras para nada pues ambos sabíamos que era una relación consensuada. Simplemente nos dimos la mano y fuimos directos escaleras arriba a la habitación. Pensé p...

—El Pacto—

Y ahí estaba ahora yo, hincado buscando mi brandy que deje detrás del sofá. —¿Ahora qué haces? Mi madre había salido de su cuarto seguramente despertada por el ruido sigiloso que según yo, no estaba haciendo.

—EL PACTO—

Eran las diez de la noche cuando iba entrando a mi casa —que bueno más que casa es un departamento y ni es mía, es de Rosario—, ubicada al sureste de la ciudad de México, mejor dicho ya en el estado de México en la zona de Ecatepec.

El departamento era común a como se construyen hoy en día con sólo dos habitaciones y que parecen más casa de pájaros que de humanos. El que solía ser mi cuarto, con el intento de mi partida pasó hacer una especie de taller de costura por lo que ahora mi l...

Chus y cholo

... diablesa que después de correrse quitó la polla del chochito y jugó con ella en la entrada del ojete. Hacía círculos cobre él. Yo empujaba tratando de meterla. En una de las veces que se quedó quieta con la polla en la entrada le metí la mitad del glande.

Recuerdo que era un sábado lluvioso del mes de diciembre de 1971, y sé que era el 1971 porque yo tenía 16 años. Estaba tomando un kas de naranja, de pie, delante del mostrador de la tienda del Barrigas, cuando llegó mi amigo Cholo. Al ponerse a mi lado vi que tenía unas ojeras que le llegaban a los pies. Le pregunté:

-¿Pasaste una mala noche?

-Con la lluvia machacando los cristales, los truenos, los rayos, los perros aullando y el mochuelo ululando en el saliente de la ventana no pegué ojo. -hab...

No estás sola (5 y Final)

Salimos del restaurante y mil obstáculos se interponían entre nosotros, pero poco a poco fuimos salvándolos

Salimos del restaurante y caminamos deprisa sin decir nada por el paseo marítimo.  Me atreví a cogerla de la cintura y pese a su primer sobresalto, aceptó el abrazo.

Estábamos llegando al parking donde habíamos dejado el coche, cuando una voz nos sobresaltó y nos separamos.

–¡Patricia!¡Patricia–escuché a lo lejos.

Un tipo bastante grande se dirigía hacia nosotros. Cuando llegó cogió de la cintura a mi hermana y trató de besarla, ella se apartó de él y él se sintió humillado.

–¿Se pue...