De sueños y brujas

Se la metí en el culo hasta el fondo... Me voy a correr, vida- ¡Ni se te ocurra, perro! ¡¡Aquí la que se corre soy yo!!

Era una noche cerrada de invierno. Las nubes descargaban con ganas. Yo estaba mirando al camino por la ventana del piso de arriba de mi casa, una de tantas casas de piedra de aquella aldea que estaba a un kilómetro escaso de un pequeño pueblo.

Ella, con un vestido negro y un chaquetón con capucha pasaba por el camino bajo el palo de la luz. Después de oírse un ruido atronador, un rayo cayó a su lado. Su cuerpo empapado emitiá la luz de millones de diminutos rayos. Los murciélagos dejaron la bombilla d...

La Flaca 03: Lola

AVISO: contiene sexo homosexual. Cae la noche. Tío Manu y Alex se quedan solos en el jardín y juegan a disfrazarse.

En la montaña, una vez vi a papá follarse a la Flaca. Ella se apoyaba en una piedra, en un claro entre los avellanos de la Garganta Honda, y papá se la metía por detrás. Al principio, iban despacio. La flaca llevaba desabrochada la camisa de cuadros y tenía la falda subida, como remangada, sujeta en la cintura hecha un rebullo. Papá la empujaba despacio y le tocaba las tetillas. Ella cerraba los ojos y abría la boca. Yo no podía oírla, por que estaba pescando en la garganta y el agua hacía ruido, pero imagi...

My Live 6

Follar con mi hija siemprees una caja de sorpresas (Final de esta serie)

Desde ese dia Luz empezó a vestir exageradamente provocativa por casa, como máximo llevaba unas braguitas y un top, por supuesto sin sosten, Y con las preciosas y grandes tetas que tenía poco o nada dejaba a la imaginación. Yo iba cachondo perdido, follaba a Estefanía y a mis otras amantes hasta que caían desfallecidas. Pero mira por donde salió el gran cabezota que hay en mi y por mis huevos que no sería ella quien llevase las riendas de esta relación que la cria apenas tenía 22 años. La batalla de los sen...

Sorpresa con mamá.

El hijo se dedica a follar a maduras mientras desea a su madre, ella... Bueno, sorpresa.

Empecé a follarme a mujeres maduras con dieciocho años, aunque mi primera experiencia fue a los diecisiete, pero ya con dieciocho además cobraba por ello. Y todo empezó cuando entré en la universidad. Me llamo Juan y la verdad es que nunca he sido un hombre excesivamente atractivo, pero gracias a la madre de una de mis compañeras, descubrí una cualidad que atrae a la mujeres, mi polla.

Aquella primera vez, fue en la fiesta de cumpleaños de mi compañera Cristina. Era una chica preciosa, de mi misma eda...

Inocencia caribeña, Pervertida -7-

La relación con madre e hija parece totalmente rota, conozco a alguien que no me imaginaba poder encontrarme y además tengo una visita inesperada que puede provocar todo un terremoto en esta morbosa historia.

Después de todo lo que aconteció esa noche y de lo que Lizbella acababa de enterarse, nada volvió a ser igual. Estuvimos discutiendo la madre y yo durante un buen rato. Estaba rabiosa más por haberse dado cuenta que la engañe, de que su inocente hijita haya sido iniciada en los placeres del sexo a sus espaldas.

Al principio solo gritaba y decía todos los insultos que se le pasaban por la cabeza, después empezó a llorar para soltar toda la impotencia y resignación.

-Creía que me amabas...- me dec...

Mi timidez y mis tías (36)

Dos clientas me regalaron un poder informático, me aproveche bien de él, además ayudé a mi tía con unos problemas administrativos.

Mi madre no me comentó nada sobre los gritos de Encarna, tampoco me dijo nada de la paja que se había hecho Ricardo viéndola claro, pero cuando subimos a casa me trataba con una complicidad especial, yo no sabía a qué se debía, quizá era que esperaba que fuera yo el que iniciara el tema, yo no tenía ningún problema de decírselo, de hecho sabía que nos había visto follar, pero no quería que la conversación derivase a lo que me había contado el  camarero, que se había masturbado con la esquina de una nevera y...

Mi timidez y mis tías (35)

La camarera Encarna me puso al día y el policía podía presumir de familia.

Cuando entré en el bar ya estaban algunos comensales a mitad, rápidamente dejé el maletín de Benito guardado y me lave los brazos y las manos bien, fui detrás de las camareras ayudándoles a servir o recoger platos, había mucha gente hoy precisamente que había llegado un poco tarde al entretenerme con el párroco.

En un momento que llevaba una bandeja llena de copas me crucé con Encarna la camarera, me excusé pues casi tropiezo con ella y le rompo el montón de platos que llevaba, me sonrió y me mandó un...

Albina

Aquella mujer era un bicharraco. Un toro de Mihura en mujer. No tenía michelínes. Era pura fibra Sus tetazas tenían unas areolas marrones inmensas y unos pezones que parecían cuernos. El coño tenía una espesa mata de pelo negro, también tenía pelo en los sobacos y en las piernas...

Albina era una mujer de 38 años, morena, muy guapa. Medía sobre un metro setetenta y andaría en los ochenta kilos. Tenía unas tetas fenomenales y un enorme trasero. Era una mujerona, una jamona.... un polvazo con preciosas patas.

Paso a contar en primera persona la historia que me contó mi amigo Javier, que era moreno, guapote. Medía metro sesenta y pesaba cincuenta kilos, pero eso sí, tenia un cipote gordo y de algo más de veinte centímetros de largo.

Era miércoles de ceniza, Albina estaba haci...

Mi sobrino paralitico en año nuevo II

Después de haber iniciado nuestra noche juntos mi sobrino me haria una revelación impactante

Después del inicio de nuestro encuentro en año nuevo mi sobrino se desbordaba en deseo por sentir mi húmedo interior. No quería desperdiciar esa noche. Deseaba con todas mis fuerzas ser suya y poder sentir sus dulces y cálidas caricias en mi piel mientras me hacía el amor. A pesar de que su técnica era disminuida por su poca movilidad su ternura lo hacía diferente.

La experiencia que tenía con él era siempre algo inolvidable. Yo lo besé en la oreja metiendo mi lengua en su oreja recostada sobre él. Nu...

La Flaca 02: sin tapujos

La Flaca nos cuenta lo suyo con Papá y, tras la cena, la familia sigue en el proceso de conocerse mejor.

A mí lo de irme de la montaña me daba mucha pena y me hacía ilusión, todo a la vez.

Pena sobre todo por papá, por que dejara de venir a buscarme y eso. Yo solo había follado con papá, y me gustaba mucho. Ya sabía que podía follar con otra gente, claro, yo no soy tan bobalicona como Aitor, pero me parecía raro. Por eso, cuando los tíos sacaron la baraja y empezaron a explicarnos las reglas del chinchón ese que se habían inventado, me alegré. Por entonces, eso de follar me parecía una cosa como muy fami...