La fiesta del cole
Lo que iba a ser una fiesta de fin de curso aburrida, se convierte en mi primera experiencia de amor filial.
Estábamos a mediados de junio, por esas fechas ya no se podía pasear por las calles en las horas centrales del día y yo aprovechaba para terminar los disfraces de la fiesta de fin de curso de mis dos hijos.
Había pasado 1 año desde que me divorcié y no me agradaba la idea de ir al cole. Cada vez que coincidía con gente conocida, no tardaban en preguntarme qué tal me iba, que si estaba bien, que seguro que lo arreglaba con Jorge, sin saber que después de lo ocurrido era la última cosa que se me pasaría...