Soy tu nena papi II
A partir de esas primeras noches se empezo a desarrollar este nuevo estilo de vida, el cuidar las apariencias y disfrutar del sexo prohibido
El nuevo día asomaba por la ventana, me desperté con el olor de su colonia sobre mí, su camisa a medio abotonar dejaba ver parte de mis senos, al ser tan larga debido a su altura cubría bastante bien mis partes íntimas, dormía tranquilamente me dedique a acariciar su suave cabello rubio, "su versión femenina" siempre decían eso de mí, el parecido innegable, abrió los ojos y ambos sonreímos, el señor muy listo dejo mi cepillo de dientes en su baño, fuimos al lavabo y nos aseamos un poco para bajar a desayuna...