Verano a solas con mi hermana... final.
Final de esta casual pero pecaminosa aventura entre jóvenes hermanos.
Salimos de la bañera, y era tal la excitación, que por un momento nos separamos completamente, para secarnos tan rápido como nos fue posible. Y eso hicimos. Una vez secos, y ya sin ningún reparo, dejamos las toallas en el suelo, y caminamos hacia su habitación, que estaba al fondo (esto era en la planta alta de un dúplex), entramos y estar ahí era la gloria, aunque ya había entrado a su cuarto un millón de veces, ahora tenía todos los sentidos agudizados al mil por ciento, podía oler hasta la más mínima fra...