COMPETICIÓN ENTRE HERMANAS (Final)
Ella gana. Pero es papi el que consigue un premio.
Ahora gemimos los dos. Yo gimo con un gemido sordo y continuo, el con uno agitado y repetitivo. Yo gimo como una pobre vaquita atada al pesebre. El como el toro semental al que han traído para preñarme. Si no fuese por el lubricante me habría roto el culo en canal. Me cabalga con un salvajismo que desmiente su edad (Por no hablar del vínculo paterno-filial) Su polla está dura como un bate de madera. Arde como un hierro al rojo. Siento que me quema dentro. Y al final, con estremecimientos, mientras tiembla,...