La casa en la playa. (9)

Lo raro de todo, es que sin querer que pasara, pasó.

El hombre de la casa.

Respiraba hondo, una y otra vez, preparado para continuar con el plan, estaba en la puerta de mi habitación, de pie, apretando y soltando mis puños, nervioso y expectante. Hacia un rato Vanesa había bajado a desayunar después de curarme la mano con la que había erradicado el cáncer que era Jaime de mi vida, de un solo golpe, en concreto del puñetazo que le di cuando me enfureció más allá de mi límite. Antes hubiera dejado que me gritara, antes hubiera dejado que me pegara, hubier...

Mi novio y su familia 3

Familia unida por fin.

Después de terminar nuestras mini vacaciones junto con mis cuñados de los cuales no nos separamos desde que supimos que estaban allí, volvimos a nuestra rutina en la cuidad pero con la alegría de que en el próximo fin de semana volveríamos a estar todos juntos.

La semana paso volando y el sábado bien pronto cogimos el coche y nos fuimos para casa de mis suegros.

Cuando llegamos vimos el coche de mis cuñados era bien pronto y ellos ya habían llegado, llamamos al timbre del chalet y nos habría mi...

El convento , mi castigo IX , final

Descubro a la monja fea follando con el cura y ella me provoca para que meta en su cama . Salgo corriendo. Por fin me llevo al coro a sor Ángela y sor Luisa .A la mañana siguiente se presentan en el convento unos curas a investigar la denuncia de la fea , me acaban echando del convento

EL convento , mi castigo IX

Después de mi experiencia con mi tía y la contadora mi vida entró en una etapa libre de sobresaltos pero no por ello carente de actividad .

El follar a diario se había convertido en mi rutina cotidiana y cuando digo follar no me refiero a compartir cama con una mujer , la gran mayoría de los días trabajaba a doble sesión . Todas la involucradas lo sabían lo cual me permitía establecer los turnos a mi gusto , las monjas entendían que no podía repetir con la frecuencia...

Vivir 30 años despues

Una viuda, una cena, tres hermanos.

Mi nombre es Amanda. Tengo 55 años, soy viuda y y actualmente vivo en Santiago de Chile

Vengo del seno de una familia machista, donde mi padre solía golpear a mi madre por lo que fuera. Ya sea que tuvo un mal día en su trabajo, o una de sus noviecitas lo dejó, o pensaba que algun hombre miró a su esposa. Así, junto a mis otras tres hermanas, vivíamos bajo el miedo de que algun día aquella violencia fuera a desbordarse.

Pero aquello fue solo durante mi infancia. Recuerdo claramente el día en que...

La casa en la playa. (8)

Llegó el momento en el que me di cuenta del desmadre que había montado, y quise pararlo, ¿pero como?

Inevitable.

Ya era de día cuando nos despertamos, Sara tenia un dolor de cabeza descomunal, y al verme desnudo a su lado con Vanesa en mis brazos, sonrió como si se hubiera enterado en ese momento de lo que pasó esa noche. Vanesa estaba jugando con sus dedos en mis labios y mi hermana se había acostado a nuestro lado, los 4 en una sola cama,  Jaime apareció, y al ver el percal bufó hastiado, y se durmió. Encontré a Sonia desnuda en la cama de Jaime y con un aspecto horrible, y lo peor fue al bajar al...

Aprovechandome de mi madre (II)

Los intentos pasan a hechos más reales

Después de lo que paso ese fin de semana, el día a día volvió a ser similar a lo que suele ser todas las semanas, trabajar durante la semana y montar alguna cena o salida con los amigos los fines de semana. Pero yo no dejaba de darle vueltas a lo que había pasado con mi madre, a la conversación que tuve con ella y, poco a poco, a hacerme a la idea de que probablemente había sido un error.

Las implicaciones que suponía en mi cabeza las mil reacciones que podía tener mi madre a lo que le había propuesto...

Compartiendo el calor de nuestros cuerpos

Mi madre me pide dormir con ella para no pasar frió.

Todo sucedió una muy fría noche de invierno. Mi madre y yo nos encontrábamos solos en el departamento como de costumbre viendo televisión. Ella madurita de 49 años con uno de esos cuerpos que cualquiera quisiera follarse . Mide 1.65, caderona, con un culo paradito y con bastante carne para agarrar, unas piernas bien definidas, pechos bastantes grandes aunque algo caídos por su edad, su piel morena clara y  su cabello castaño claro. Su rostro ya evidencia algunas marquitas por su edad pero fácilmente...

Pillé a mi suegra con otro y por eso me la follé

Con las pruebas de su infidelidad en mi mano y como vil chantajista, empecé a cartearme via mail con mi suegra. Aprovechando el anonimato, la forcé a hacer algo impensable. ¡Tenía una semana para acostarse con el marido de su hija!

Una venganza no es perfecta si creas mayores rencores en tu enemigo. Según la sabiduría popular, lo ideal es tirar la piedra y esconder el brazo para que cuando el objeto de tus odios reciba la pedrada nunca sepa que fuiste tú quien la lanzó. Así fue como castigué a la hija de puta que tengo por suegra, habiéndola pillado en una infidelidad, maniobré de tal forma que le obligué a satisfacer mis deseos sin que supiera que yo era el chantajista.

Para los que no hayáis leído la primera parte de este rela...

La casa en la playa. (7)

Cada cambio, por ínfimo que sea, provoca una reacción en cadena incontrolable, que aumenta exponencialmente hasta terminar en unas consecuencias inesperadas.

La metamorfosis y sus complejos pasos

No se muy bien como explicarlo, al despertarme esa mañana no era el mismo chico que se acostó, o mejor dicho, se acostó un niño y se despertó un hombre, no pensé en mi miembro duro pegado a mi tía, ni en mi hermana escondida entre los brazos de Sara, no se que pasó de noche pero estaban las 2 en un lado y yo al otro, cuando al dormir estaba en medio, no pensé en apartarme para no molestar, ni en lo bien o mal que estaba acostarme con mi tía, y menos dormir con ell...

Inicio a un nuevo mundo. la universidad

Al fin había empezado la universidad, la primera semana estuve buscando mis clases y adaptándome a los horarios, en esos días mí vida transcurría entre las clases y mi casa, no tuve ni tiempo de hacer amistades y a los únicos que conocía era a mis compañeros de pupitre.

Al fin había empezado la universidad, la primera semana estuve buscando mis clases y adaptándome a los horarios, en esos días mí vida transcurría entre las clases y mi casa, no tuve ni tiempo de hacer amistades y a los únicos que conocía era a mis compañeros de pupitre.

El único alivio a mi situación eran los juguetes que me había traído mi madre para los primeros días mientras me adaptaba a min nueva vida. Me había dejado de todo, Consoladores dobles, plugs anales, pinzas, bolas chinas… surtido compl...