Mis pretendientes sexosos epílogo
Si, el vivieron felices para siempre está aquí...
Desperté sintiendo la suavidad de sus sábanas sobre la tela del pijama, había estado soñando con su forma de hacer el amor, y por lo que sentí entre las cobijas él también, no había planeado quedarme a dormir con Heriberto, pero era sábado, y no tenía ganas de levantarme, me estiré como gato y decidí disfrutar de la suavidad de las telas, pero me ganó el frío y me acurruqué en su pecho, lo desperté, me miró adormilado todavía, quizá inconsciente de que se me estaba encimando, sin decir palabra alguna comenz...