El verano de las separadas IV.
El tercer día parece que será mejor que los anteriores. ¿Saboreará nuestros protagonista el placer del sexo de una mujer madura?
El verano de las separadas. 3 de julio.
Aquella mañana de sábado desperté solo en la cama. Me levanté y caminé como si estuviera en un sueño, mi madre y yo teníamos una relación incestuosa en la que podíamos tener todo el sexo que necesitáramos.
Pasé por delante de la habitación de Maribel y Mati, la puerta estaba abierta y las dos aún permanecían dormidas. Estaban destapadas y me fijé en sus cuerpos, en sus culos sobre todo. Mati tenía un pantalón de pijama corto que le marcaba su redondo c...