La casa de la abuela-3
Seguimos en la habitación. La cosa no ha terminado aún para mi padre y mi mujer. Todo cambia cuando mi mujer y yo llegamos de vuelta a nuestra casa y le pido explicaciones de su comportamiento. Se desata una monumental bronca.
Esta parte no está tan cargada de sexo como las anteriores, pero es muy significativa para el desarrollo del relato.
Mi padre también estaba cansado de tanto trajín, así que se tumbó bocarriba en el lado derecho de la cama. En ese momento mi mujer descansaba vuelta hacia mí con la cabeza apoyada en mi brazo, tras unos besos de cariño acabamos morreándonos apasionadamente. La excitación volvió a mí inmediatamente y mi pene empezó a endurecerse. Mi mujer en cuanto lo notó empezó a jugar con él dándome a...