Encuentros libidinosos con mi tía (2): el verano
Segunda entrega de estos episodios eróticos con mi tía. En esta ocasión, con una buena dosis de voyeurismo.
El verano siguiente, mis tíos pusieron en su terraza una piscina de ésas de plástico azul, que ocupan poco sitio. Ya había pasado un año desde los masajes y no confiaba en que la situación pudiera repetirse, además no me atrevía a ofrecerle una nueva sesión, por miedo a parecer demasiado descarado. De modo que me conformaba con ir a su casa algunas tardes y bañarme con mi primo, con la esperanza de que mi tía nos acompañara un rato y así poder verla en bikini.
Algunos días de los que iba, mi primo est...