Encuentros libidinosos con mi tía (2): el verano

Segunda entrega de estos episodios eróticos con mi tía. En esta ocasión, con una buena dosis de voyeurismo.

El verano siguiente, mis tíos pusieron en su terraza una piscina de ésas de plástico azul, que ocupan poco sitio. Ya había pasado un año desde los masajes y no confiaba en que la situación pudiera repetirse, además no me atrevía a ofrecerle una nueva sesión, por miedo a parecer demasiado descarado. De modo que me conformaba con ir a su casa algunas tardes y bañarme con mi primo, con la esperanza de que mi tía nos acompañara un rato y así poder verla en bikini.

Algunos días de los que iba, mi primo est...

Un accidente (2)

Sigue la historia de deseo padre-hija.

Habían pasado más de dos años desde ese suceso. No puedo decir que papa se comportase mal conmigo, pero guardaba las distancias.  Sus iniciales intentos de que nadie notase el cambio fueron, al fin, infructuosos. Todos se dieron cuenta, pero me atribuyeron ese cambio a mí. A que, al ir creciendo, me había alejado, por rebeldía adolescente. Sin embargo, en todo ese tiempo fue fermentado en mí una idea, más bien, una fantasía: Mi padre.

No es que quisiera acostarme con él, claro. Una tenía sus principio...

Magdalena, su Padre y los demás. Parte 2

Donde se relata el primer trío sostenido entre la escultural Magdalena, su mejor amiga Clara y el tío de ésta, Diego.

PARTE 2: MAGDALENA, CLARA Y DIEGO.

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-Tengo algo que decirte, respecto a la fantasía que me constaste: mi amiga Magdalena está bien dispuesta a montárselo con nosotros –escribió Clara en su ventana del chat a Diego, su tío, hermano menor de su padre, que le llevaba casi una década en edad y con quien sostenía relaciones sexuales clandestinas desde hacía cierto tiempo.

-Jaja, qué cruel eres bromeando así –escribió él en respuesta.

-No es ninguna broma –insistió Clara.

-¿Cómo se...

Follada por atrás

Su glande comenzó a empujar con cuidado, y cuando logró entrar, sentí un dolor punzante que hizo que me salieran lágrimas de dolor, pero sabía que después de la tormenta, siempre viene la calma. Terminó por insertarme, sentía la verga en mi culo, y la movió lentamente. Cuando hubo movido varias veces, empezó a bombear con fuerza, y mis gemidos aparecieron junto con el placer de ser cogida por atrás

Tercera parte de "Mi primo Luis"

Pensaba que sería un fracaso con mis primos, pero ahora, estaba llena de gusto al saber que no era así, y mucho menos con Luis. A penas se cumplía una semana desde que descubrimos nuestra relación incestuosa, y aprovechaba el tiempo a solas para fajes, toqueteos o incluso unos buenos polvos, lo bueno era que mi Tía tenía guardias o simplemente pasaba tiempo con Dani o nos dejaba salir a conocer la ciudad. “Conocer la ciudad” era lo mejor, nos daba demasiado tiempo...

Pasión de amor entre madre e hijo.

¿Qué me llevó aquella tarde a dilatar el tiempo que mi marido tomaba para hacerme el amor? Sé que fue debido a que nuestro hijo nos miraba fascinado, irreverente, pillo. Nuestro hijo se estaba masturbando mientras contemplaba a sus padres haciendo el amor.

La verdad es que cuando alguien te está comiendo el sexo, tumbada en la cama, tapándote la cara con una almohada para ahogar tus gemidos, retorciéndote como una culebra al son de los latigazos que tu propio cuerpo te propina al sentir cada lametazo en tu sexo… cuando alguien te lleva hasta la locura del orgasmo más salvaje y placentero que has tenido en la vida, poco te importa que quien te esté comiendo el coño sea tu propio hijo.

Sangre de mi sangre. Mi niño del alma. Aquella personita que llevé en...

¿Por qué no la llevas a pasear?

Continuación de "Mi primo Luis". Llevé mis manos hacia el broche delantero, y las liberé, bamboleando y agradeciendo por haberlas dejado libres.

¡¡¡Gracias por todos los comentarios!!! Y por la gran bienvenida, que soy una novata... Los leeré pronto.

Me había dado cuenta de varias cosas al llegar con mi familia lejana: Luis había cambiado tanto y era tan atractivo, que lograba llamar mi atención, y peor que eso, me atraía sexualmente como nadie más lo había hecho antes, y eso me hacía sentir culpable, más por lo que sucedió la primera noche en la que llegué, pero al parecer las cosas iban tan normal como antes, o era más bien que evadía a...

Una viuda prostituida por su hijo

(Esta es la historia hasta el momento justo en que una mujer corriente, viuda y madre, se convierte en la puta de su propio hijo, de su cuñado y del novio de su sobrina)

Una viuda prostituida por su hijo.

(Esta es la historia hasta el momento justo en que una mujer corriente, viuda y madre, se convierte en la puta de su propio hijo, de su cuñado y del novio de su sobrina)

Adela y su hijo Derek regresaban a España tras veinte años como emigrantes en Alemania. Era hora de volver. Las cosas no les iban bien en Hamburgo, al norte de Alemania, la empresa donde trabajaba Adela había quebrado y la habían puesto de patitas en la calle sin un euro de indemnización...

Soy cornudo ¿que hago?

Un amigo le cuenta a otro como se entera de que es cornudo

Este  es un hecho que  tal vez para los lectores de esta Web le resulte monótona y carente de “erotismo”, pero  tal como me la contaron voy a referirla

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Autorizo a los Administradores de la Web para hacer las modificaciones que crean convenientes e incluírla en la Categoría que crean oportuna.

Vivo en una ciudad de España, de tamaño medio, aunque procedo de un pueblecito de Andalucía, y hace ya varios años que estoy separado de Marta por las circunstancias que referí en mi relato “…..” de...

Mi primo Luis

-¡Hazlo ya!-pedí casi desesperada Acomodó su glande, y de golpe la metió. -Ahhh…-gemí-¡Qué grande la tienes! -Y es toda para ti-comenzó a bombear, y me uní a sus movimientos, pronto estábamos acomodados, y moviéndonos juntos, mientras me besaba los pechos, y mi boca.

Las vacaciones de verano serían aburridas, iría a visitar a mis primos en la zona costera de mi estado, yo vivía en el centro, con mis padres. Este año, papá y mamá estaban ocupados en asuntos de su trabajo, y decidieron que la hermana de mi mamá me cuidaría y podría distraerme con mis amigos de la infancia, mis queridos primos. La idea era buena, pero no sabía qué decirles después de no verlos en dos años, al menos.

Tía Cecilia era la que mantenía a la familia, de dos hijos, su esposo había fallecido...

Un accidente (1)

Nuestra historia no comenzó aquella noche, ni mucho menos. Supongo que papá llevaba tiempo deseandome, pero no fue hasta aquella tarde en la que yo también comencé con el juego...

Siempre había sido la hija predilecta de mi padre. Desde que tengo uso de razón, siempre me dio un trato especial. Nada extraño o incestuoso, desde luego ( o al menos, al principio ), solamente me trataba como su princesita, me consentía más que a mis hermanas mayores, y no era extraño que se presentase en casa con un pequeño obsequio que, al entrar a una tienda, le había parecido apropiado para mí.

A mis hermanas no les pasaba desapercibido ese trato preferente hacia a mí y, supongo que por envi...