Estuche

El estuche espera su carga preciosa. ¿Deseas estar en él?

Querida M:

Por fin está listo lo que tanto hemos esperado. Hoy lo trajo el ebanista, con esa actitud morbosa de quien cree intuirlo todo. Tiene dos metros de largo, con espacio suficiente para recostarte y extender tus brazos sobre tu cabeza. El ancho, apenas de metro y medio, pues como recuerdas sólo servirá para exhibirte (cuando sea necesario usarte, se te llevará a otros espacios). Tiene una altura de un metro veinte, queda a la altura de mis manos, por si deseo manosearte y jugar al suave h...

El Jefe de mi Esposa (03)

La necesidad hace que mi esposa consiga un nuevo trabajo...

Y vos, ¿cómo estás? – me preguntó Ignacio

Tenía una excitación increíble pero no me estaba permitido acabar, comenzaba a dolerme las bolas además del culo que me habían roto por primera vez y mientras pensaba todo esto escucho

Matarías por acabar – me dice

No tanto – le respondí, tratando de minimizar lo que sentía

Te has portado muy bien, así que mereces acabar. Acostate

Me indicó que lo haga en una especie de camilla de ginecólogo pero baja (a unos 50cms del piso)...

El Jefe de mi Esposa (02)

La necesidad hace que mi esposa consiga un nuevo trabajo...

Es el morbo que me produce toda la situación, lo que me excita. No puedo evitar que el hecho de ser obligada a tener relaciones me ponga loca y lo que es peor cada vez me estoy más caliente y cuando te ví chupando la pija de Ignacio me volví loca – me comentaba mi esposa

¿No te parece qué se nos está llendo la mano? Te das cuenta que no tenemos relaciones más que cuando él nos lo indica y ambos creemos que es normal.

También lo pensé y la verdad es que no se que decirte. Estoy comple...

El hotelito

Dominacion al límite.

EL HOTEL

Me decidí y fui a verla a su hotel; yo era reacio, ya que la relación con mi novia estaba pasando unos malos momentos y aunque Sonia me atraía mucho, no creía lo más conveniente para mí lo que pasó, pero lo hice.

Ella estaba a 200 kilómetros, me llamó y fui a encontrarme con mis fantasías; era tarde, las once de la noche cuando cogí el coche y poco más de una hora después estaba llamando a su puerta. Ella acababa de llegar de cenar, vestía un traje chaqueta gris claro, con pantalón...

Mi amiga, mi complice, mi sumisa...

Son amigas y se cuentan sus más oscuros deseos y secretos...Hasta que en una de ellas nace el deseo de someter y en la otra el de ser sometida...

Para mi querida Paloma...amiga, cómplice...¿ Algo más ?

Últimamente, parece estar de moda encontrar am@s o sumi@s por Internet. Desde luego no se puede negar que es un buen método.

Pero a veces, nos podemos encontrar con grandes o pequeñas decepciones... pude resultar que mientras todo suceda en un chat un alto nivel de morbo embargue a las partes, pero al conocerse am@ y sumis@ de repente se dan cuenta de que no son como pensaban y la magia se rompe.

Pero también puede ocurrir la cont...

El Jefe de mi Esposa

La necesidad hace que mi esposa consiga un nuevo trabajo...

Con mi esposa formábamos una típica pareja que comenzaba comprándose una casa teniendo una hermosa hija que cuidaba Claudia mientras yo trabaja convirtiéndome en el único ingreso.

Un buen día la empresa en la que trabajaba se cerró, pero con mis antecedente pensamos que rápidamente conseguiría un nuevo empleo y que las cosas se reacomodarían en breve.

La situación se tornó muy difícil cuando cuatro meses después debía tarjeta de crédito una cuota del préstamo y otras tantas cosas más. Para...

Imaginate frente a mi

“Imagínate frente a mí, desnuda, con los ojos vendados, de espaldas a mí, notando mi mirada en tu espalda, tus piernas, tus magníficas nalgas. Sientes mi dominio sin ni siquiera tocarte?” Aquellas palabras, que provenían de mi psicólogo, en una conversación por Internet, me dejaron helada. Todo tenía un porqué: ¿Cómo había llegado a esa situación con él?

"Imagínate frente a mí, desnuda, con los ojos vendados, de espaldas a mí, notando mi mirada en tu espalda, tus piernas, tus magníficas nalgas. Sientes mi dominio sin ni siquiera tocarte?"

Aquellas palabras, que provenían de mi psicólogo, en una conversación por Internet, me dejaron helada. Todo tenía un porqué: ¿Cómo había llegado a esa situación con él? ¿Realmente lo deseaba?

El día que le confesé mis gustos, mi inclinación hacia el mundo del BD/SM todo cambió… fue a través de un e-mail, h...

El encuentro con un Amo (6)

“Abre la boca y trágatela, quiero conocer la media exacta de tu agujero”. Abrí todo lo que pude y aun así él empujo mi cabeza y la sujeto allí hasta casi ahogarme, mientras su otra mano, metida entre mis piernas, arrancaba las bolas de mi sexo, sin contemplaciones, y empezaba a meter uno tras otro los dedos hasta fondo

El encuentro con un Amo – VI

He llegado a casa con la maleta sin abrir, pero fuertemente asida. Voy directamente al dormitorio y suavemente la deposito en la cama. La acaricio, la toco, no pesa mucho, es negra, fuerte, presiono los cierres y estos saltan sin ningún problema.

Dentro hay una falda preciosa negra, suave, de mi talla, sin forro y una camisa de seda roja pálida, con botones negros, el conjunto de ropa interior mas bonito y delicado que había visto en mi vida (sin duda este hombr...

Sumisa en la calle (4: Dudas )

El ser más vulnerable del mundo es aquel que está a punto de someterse...

Cuando llegó a casa se sentía mareada y por supuesto excitada...

Fue al cuarto de baño y dejó el grifo de l a bañera abierto para llenarla mientras se quitaba aquellas ropas que le hacían parecer una puta. Y en cierta forma se sentía como tal.

Jamás había hecho cosas como las de aquél día. Por un momento pensó que aquello no le había pasado a ella, que todo había sido un sueño o que los recuerdos que se agolpaban en su mente eran realmente los recuerdos de una película de mal gusto que hab...

Los juegos arriesgados de Verónica

Verónica, joven, fría y egoista se ve envuelta en un juego arriesgado, del que ni quiere ni puede escapar.

LOS JUEGOS ARRIESGADOS DE VERÓNICA

Verónica caminaba aquel viernes por la noche por las calles de su ciudad. Era una chica de 23 años, estudiante de derecho, bajita y menuda. Medía 1,58, pesaba 43 kilos y era rubia, con una media melena lisa sobre los hombros. Tenía los ojos claros, herencia de su familia materna. Su cuerpo era ligero y sus formas parecían estar hechas a escala reducida. El pecho era pequeño, pero bonito y rotundo. La cintura, finísima. Las caderas, sugerentes. El culo, redo...