En sus manos (1)

De como mi mujer se echa un amante y no contenta con ello los dos me someten a su voluntad y capricho.

EN SUS MANOS (1)

Hacía ya tiempo que las cosas no iban muy bien entre mi mujer y yo. Ella no quiso trabajar una vez casada y yo, con mi modesto sueldo, apenas podía satisfacer todos sus caprichos. Eso nos llevó a discutir por cualquier motivo. Mi trabajo no era físicamente cansado, puesto que yo trabajaba en una oficina, pero si que era muy agobiante y yo llegaba a casa verdaderamente cansado. Nuestros encuentros sexuales fueron espaciándose cada vez más, en parte debido a mi cansancio y en part...

No tengas miedo (los desnudos y los orgullosos)

No tengas miedo, claro que va a dolerte. Ya lo se, pero lo que también sabemos ambos es que es necesario.

NO TENGAS MIEDO (LOS DESNUDOS Y LOS ORGULLOSOS)

No tengas miedo, claro que va a dolerte. Ya lo se, pero lo que también sabemos ambos es que es necesario. No tengas miedo, no caeré en el tópico de decirte que es solo dolor pero recuerda que has soportado mucho mas dolor antes. No tengas miedo, es humillante y has recibido mucha mas humillación antes. Relájate. No te lo ordeno como tu amo. Relájate. Te lo pido como tu amigo. Porque lo inevitable, aunque imperecedero, sigue siendo inevitable.

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El encuentro con un Amo (4)

Ahora que ya tenemos claro cual es nuestro respectivo status, deseo tu disponibilidad completa para este fin de semana próximo.

El encuentro con un Amo - IV

De piedra. Miro el teléfono como si no fuera posible. Me ha colgado. Pero que voz!. Nunca en mi vida un tono de voz me había helado la sangre de esa manera.

Mañana a la hora de la comida. Mañana a la hora de la comida.

He pasado todo el resto del día distraída, sin centrarme en el trabajo y finalmente, le he dicho a la secretaria que salía de compras. Y me he metido en un taxi en dirección a una conocida tienda de ropa interior; he estado mirando las media...

Sumisa en la calle (2: propuesta )

El hombre ha ido a buscarla y le hará una sugerente proposición... ser sumisa por un día.

Al día siguiente, entró en la cafetería para desayunar como todo los días.

Al mirar hacía la mesa donde estaba sentada la pareja el día anterior, vio al hombre solo, mirándola descaradamente. Ella sintió que el corazón se le iba a detener, pero sacando fuerzas de donde pudo consiguió encaminarse hacia la barra y pedir su consumición.

Tras tener el café y el bollo ante ella, no pasó ni un minuto hasta que el de repente notó una presencia justo a su lado.

-¿ Por qué no se sienta en mi...

La profesora castigada

Esa profesora me la tenía jurada, pero estaba muy buena... tenía que demostrarle quién mandaba de los dos...

Yo contaría con 12 ó 13 años cuando aquella profesora llegó a mi colegio. A esa edad, uno comienza a interesarse mucho por el sexo opuesto y su imaginación no para de volar.

Ella estaba tremendamente buena y contaría con unos 26 años. Delgada, con unas tetas de un tamaño bastante considerable (hoy podría asegurar que se trataba de un 100), un culo prieto y hermoso; ni gordo ni plano: perfecto. Su cabello era color castaño oscuro, rizado y "abultado". Sus ojos eran marrón-verdoso y su tez era bla...

Chequeo médico

Este relato es a peticion de una lectora que le gustaría ser humillada por una ginecóloga.

CHEQUEO MEDICO

Ana había sido aceptada en una empresa de secretaria pero le habían pedido un certificado médico, cosa que extrañó mucho a la muchacha, fue a hacérselo donde una doctora que le habían indicado se lo haría gratis. Casi lo prefería que fuese una mujer pero lo que no se esperaba era lo que iba a suceder.

La consulta esta en un edificio de apartamentos, llamó al portero automático y le abrieron, subió en el ascensor hasta el último piso donde la doctora tenía la consulta, le hab...

El encuentro con un Amo (3)

“Mañana a la misma hora que hoy, ven igualmente vestida, salvo esos ridículos pantys, ponte medias, y guárdame el encendedor hasta que yo te lo pida”

El encuentro con un Amo - III

El ni siquiera ha levantado la vista. Jodido macho presuntuoso, que se habrá creído?, pienso inmediatamente. El camarero me conduce hasta la misma mesa de ayer, frente a frente, y yo me siento, altiva, despreocupada, saco mi móvil y lo pongo encima, a la vista, que sepa que he podido llamarle pero que no he querido.

Pido el menú y mientras espero, él sigue leyendo, no ha levantado la vista ni una sola vez, ni siquiera cuando le han traído el café, solo, fuerte...

La seducción de mi enorme clítoris… (4)

Alina se había enviciado conmigo y su novio la celaba. Así que tuve que seducirlo y convertirlo en mi esclavo, pobre muchacho.

La seducción de mi enorme clítoris… (4)

por Mujer Dominante 4 ( mujerdominante4@hotmail.com )

Capítulo 1. Una sana amistad entre chicas...

Con Alina nos amamos verdaderamente. Ella seguía con su novio, pero se había aficionado a mí, y me buscaba después de cada clase de gimnasia para venirse a mi casa. Y mi vicioso clítoris se había aficionado a sus lamidas, que eran lo primero que me pedía en cada encuentro. Y yo se lo permitía, claro. Le m...

Encuentro en la penumbra (1)

Contigo necesito crear ese rito, esa liturgia sin la cual nada tiene sentido...

ENCUENTRO EN LA PENUMBRA (Parte I)

...he vendado tus ojos para sumergirte en un mundo de intensas sensaciones. Acerco el extremo del cáñamo a tu cara, lo deslizo como mostrándotelo hasta tu cuello y hasta el canal de tus pechos. Desde tu forzada oscuridad sientes un leve cosquilleo y te excitas pensando en que este juego es un anticipo de sensaciones más intensas que vendrán después cuando la presión se cierna sobre tu expuesta piel. Ahora te bajo el extremo del cabo por tus brazos, llega a...

El encuentro con un Amo (2)

Como se habia atrevido aquel hombre a semejante osadia? No le llamaria... ¿No le llamaría?.

El encuentro con un Amo - II

Estuve todavía un rato en el restaurante, absorta mirando la tarjeta. No daba crédito, la voz de aquel hombre me había dejado petrificada. O no fue solo la voz? Fue el tono? Fue la forma?.

Autoridad, mando, imposición. Un simple "Llámame!" y todo mi cuerpo estremecido. Una simple mirada y mi corazón palpitando de … deseo?

¿Cómo era posible? Le había visto poco menos que vejar en público a su acompañante, la había sobado, la había pellizcado, incluso la habí...