Cuatro Mujeres (III): cataclismo final

Latinoamérica… grandes ríos, selva, montañas. Cuatro mujeres muy diferentes se encontrarán en un lugar infernal.

Liliana:

Llevo una semana aquí… en un calabozo minúsculo construido en el sótano de la casa grande de Daisy… ¡¡¡Maldita Daisy!!! Sus arrebatos son así… Primero, entendió que nuestra relación no daba más de sí… Tal vez, esperaba que rechazara al guardia. Tal vez, esperó toda la noche que yo volviera habiendo rechazado al hombre… Al volver por la mañana, montó en cólera. La guardiana que envió me dijo algo de mi cara feliz por haber follado… Mientras me ataba las manos me dijo que se me iba a borra...

Introducción

Introducción a nuestra vida

Bueno esto no es un relato en sí, es una introducción de lo que es la vida de mi reina y mía a sus pies. Llevamos 6 años juntos, nuestra edad es de 26 (yo) 28 (ella). Durante los últimos 5 años y medio hemos sido una pareja totalmente normal, tenemos una hija y tenemos otra en camino, por esa razón no tenemos la posibilidad de practicar mucho la dominación y la humillación del BDSM. Para nosotros todo esto no empezó como muchas parejas que es por aburrimiento de la pareja ni nada de eso, empezó por que nos...

Te deseo, Mi Señor, mi Dom, mi Dios

De entre miles de seguidores en el chat de xvideos, él mi único amo y señor me encontró y me cambió para siempre..

Reconozco, que después de tantos años sin reconocer mi lado exhibiccionista, llegar a xvideos y mostrarme me dió un placer inmenso, exhibirme ante todos esos hombres deseosos de follarme y de usarme para sus placeres me ponia cachonda y me empoderaba...tener el feed-back diario de cada uno de ellos en mi muro me resultaba algo muy placentero..el chat era algo imposible de llevar, una sola mujer para tantos hombres...como en otras apps en las que he jugado a ser muy puta y me he dejado usar por algunos..es u...

Jimena en la casa de Madame Sale (Blanco)

Jimena tras la explicacion penso que quizas los 500 solo se los daban a quienes se quedaban toda la noche. Asi que se propuso como meta ver hasta donde llegaba, a ella le gustaban los retos y la idea de retarse a si misma por 500 dolares le parecia divertida.

Jimena tenia ya 3 años que habia regresado a la ciudad, su vida era de lo mas aburrida, con 22 años, aun no habia terminado la carrera. Estudiaba mientras que trabajaba como secretaria en una pequeña empresa de importaciones.

Todas las tardes mientras trabajaba recordaba cuando estaba en el pueblo donde nacio. Habia salido del pueblo por unos años para estudiar la preparatoria, despues regresar y aburrirse. Los chicos del pueblo la invitaban a eventos y bailes de la zona, pero para Jimena eso no era d...

El entrenamiento y despertar de Carolina. día 2.

Versión completa de este relato de dominación femenina, erotismo y placer.

El entrenamiento y despertar de Carolina. Día 2. El ritual de los Unicornios rosas.

Quiero deciros que ha quedado una parte por publicar por un error mío al subir cada parte pero que no pude verificar hasta que todos los relatos de esta saga han sido subidos por el administrador.

El nombre del ama líder es en honor a una autora que me ha hecho ilusión ver que está de vuelta y que ha sido inspiración para mí desde hace ocho años.

Aquí el relato completo del día dos de Carolina, y su iniciac...

La mejor Ama del mundo

"no saben los vainillas lo que se pierden al no pertenecer a nadie"

Aún no se si estoy soñando o soy realmnte el hombre más afortunado del mundo, por eso estoy escribiendo este relato, como para cerciorarme de que esto es real.

Tengo la mejor Ama del mundo, de eso no hay duda de ningún tipo.

Pero les cuento un poco como empezó todo esto, soy un tipo normal, cincuentón, vivo en una pequeña ciudad del centro de España, y siempre me he sentido atraído por los azotes, yo creo que desde que mi madre me mondaba el culo con la zapatilla desde niño, y últimamente cada v...

Mi última Sonata - Epilogo

Relato real de mi incorporación no buscada en el mundo de la esclavitud y la sumisión.

Mi última Sonata

Epilogo

Después de mi salida de la casa, permanecí confinado en mi domicilio hasta el 21 de mayo. A partir de esta fecha salía para hacer algunas compras, por las tiendas de alrededor. Pasaba siempre por delante de la casa donde pase aquellos días tan intensos que he relatado. Estaba siempre cerrada, a mi me daba la impresión de que estaba deshabitada. Convencido de ello, un día me atreví a llamar al timbre, nadie contesto. Y normalmente, a partir de aquel día siempre dab...

Mi tiempo de educación 2

Lía continúa con su educación, y sintiéndose cada vez más libre y feliz en ella.

Me desperté con unas leves caricias sobre mi cuerpo, eran muy agradables y placenteras. Al abrir los ojos, lo primero que vi, fueron los pies de mi Amo, así que sin dudar se los besé.

J: Mm buenos días mi perrita, vamos a desayunar y a darte un paseo.

Enganchó la correa a mi collar, y me llevó a mi comedero, devorando el desayuno al instante del hambre que tenía. Cuando acabé, me acarició la cabeza y me estuvo enseñando la casa, y acabamos en el jardín. Cada vez llevaba mejor el andar a cuat...

Una pelirroja se vuelve obediente • Parte 2

Después de acceder a pasar la tarde-noche con él, empiezo a descubrir cuanto de su parte dominante es un farol... Y cómo me excita la sumisión.

Me llevó a su piso; no hablamos mucho por el camino y me estaba empezando a poner nerviosa. Cuando llegamos a la puerta, mientras observaba la sala minimalista y con poca luz que componía el salón con cocina americana, me detuvo.

  • Quítate las bragas. - Me ordenó. Fui a hacerlo mientras me aproximaba a besarle, pero me aprisionó el cuello con una sola mano y apretó hasta que me detuve, boqueando. Entonces terminé de obedecer, quedando con la prenda en la mano. Me la arrancó de entre los dedos y la met...

Una pelirroja se vuelve obediente • Parte 1

Tras encerrar los encuentros pasados con la sumisión en un cajón, vuelvo a encontrarme con las órdenes. ¿Será cosa de una noche?

Uno, dos, tres. Sabía detectar perfectamente cuándo iba a entrar el metro en el andén por el sonido. Me despeinó al pasar, haciendo que mi pelo rizado cobrizo se alborotase aún más. Sujeté el borde de mi minifalda negra para que no se levantase, evitando una escena a lo Marylin en la estación.

Me empujaron para pasar pero no le di importancia. Pasé al vagón de cola y me puse de puntillas para buscar entre la gente a mi cita de hoy. Cuando le encontré no supe si sonreír o bajar la mirada. Sus ojos osc...