Mujer sin clítoris

Una mujer sumisa quiere quitarse su clítoris para poder calmar la gran necesidad que tiene por correrse continuamente… Su pareja, le ayuda a ello.

Mujer sin clítoris

Antes de tomar la decisión de cortarme el clítoris, mi vida estaba dominada principalmente por la necesidad de correrme  más de una vez todos los días.

Había encontrado formas de calmarme un poco, poniéndome productos en el clítoris, como pasta de dientes y cremas térmicas, para calmar la gran necesidad que sentía por correrme.

Mis amantes solían disfrutar de mi capacidad de correrme tan fácilmente y lo hacía en cualquier momento que me lo pidieran, pero aunque disfr...

Decía que no, pero su deseo la traicionó...(III)

Continuación de la historia, donde ella por fin se percató de que en mi perfil ponía que tenía pareja y como tras muchas objeciones, el deseo acabó pudiendo más y llevándola a admitir la zorrita que llevaba dentro...

Esa noche, ambos dormimos relajados después de los respectivos orgasmos que tuvimos en soledad mientras charlábamos. Bueno, yo dormí bastante relajado y contento, ella, quizás estuvo alterada y tuvo que volver a estimular su cuerpo... quien sabe...

De cualquier manera, yo debía madrugar para trabajar y ella también, así que nos fuimos a dormir y no volvimos a charlar hasta la siguiente noche.

2º día de chat

Cuando por fín estuve solo en casa por la noche, encendí el ordenador y me dispu...

Mis Inicios en la Sumisión

La historia de esta jovencita que se creía muy valiente y rebelde hasta que la pusieron derrodillas

Siempre he sido muy caliente, coqueta, atrevida y curiosa, sexualmente creí que era fuerte y valiente hasta que llegó el día de poner todo eso a prueba.

Para comenzar, mi introducción al sexo y a la sumisión fue por medio de un "exnovio" de mi mami, crecí solo con ella hasta que se juntó con él, un hombre muy caliente, pervertido y dominante, era impresionante e impactante escucharlos tener sexo, escuchar como la dominaba y la sometía y a mi mami jamás le importó que yo estuviera en casa mientras todo...

Enseñando a masturbarse I

Un joi placentero.

Es el primero que hago, sed buenos.

¿Ya estás despierto?, ya era hora, has estado durmiendo largo tiempo. Te encuentras amarrado por cadenas en tus piernas así que no intentes hacer esfuerzos y ahorra energía, de nada te servira intentar escapar. En cambio he dejado tus manos libres como puedes ver.

¿Te gusta lo que ves?, llevo este traje de sirvienta especialmente para ti, con mis grandes y firmes pechos al aire...¿quieres que me levante un poco la falda y te enseñe lo que hay?...bueno...un poc...

Casos sin titulares V: un jacuzzi en el desierto.

Las relaciones siempre son difíciles. Pero algunas más que otras. Y, unas pocas, terminan en las manos (y el oído) del Doctor, sorprendiendo a veces situaciones en las que te puedes encontrar en pleno desierto un jacuzzi y unas atletas insomnes.

CASOS SIN TITULARES. EPISODIO V.

UN JACUZZI EN EL DESIERTO.

Le encantaba el deporte.

No es que lo practicara mucho, la verdad. Pero le encantaba.

Por eso, cuando pidieron voluntarios para viajar a un país musulmán y se enteró de que la misión consistiría en ir con una delegación deportiva y evitar incidencias con la población local, no lo dudó.

Y no porque pagaran más que en otros destinos, era por poder estar cerca de los deportistas, incluso en primera fila durante los...

La puta tetas trabajando para mi amo...

Te venderás aquí, lo que quiera el cliente, serán 10 $ … quiero que saques 100 $ así que estarás aquí hasta que lo saques… entendiste puta

LA PUTA “TETAS”. TRABAJANDO PARA MÍ AMO…

Mi amo me llevaba por la calle con mi collar de perra y mi cadena. Siempre voy así con él en la calle. El camina delante de mí y me lleva cogida con la cadena y collar detrás de él. Debo ir mirando al suelo, si él no dice otra cosa, a veces me ordena levantar la mirada y mirar a todo el que pasa, otras debo ir a cuatro patas, otras debo caminar delante de él sin cadena a una distancia que parezca que voy sola, pero él me vigila y me sigue y debo estar atenta a...

Mi inquilina (2ª parte)

Como consumamos nuestro pacto en la habitación de un hotel y me la follo a gusto

Perdón por el retraso en continuar mi relato, pero ando muy liado – con la familia, el trabajo y también con mi inquilina como para redactar y publicar el relato de esta aventura aún en vigor… para disfrutar y comprender mejor el relato pueden releer la primera parte, ya publicada, en https://www.todorelatos.com/relato/154491/ -

Al día siguiente la whatsapeé temprano – desde un número anónimo de tarjeta prepago que utilizo para mis aventuras ex...

Decía que no, pero su deseo la traicionó...(II)

Continuación del relato anterior, en el que se se relata cómo fue la conversación entre esa mujer deseando descubrir a la verdadera zorrita que llevaba dentro y el amo que acabó pervirtiéndola...

Tras la introducción sin sexo del anterior relato, en este se relata como fue el proceso y el chat que llevó a esa tímida mujer a dejarse llevar y sacar la verdadera zorrita viciosa que llevaba dentro... Gracias por los comentarios y las sugerencias.

Ya sabíais el final, ahora sabréis el cómo...

El chat por la app

Como ya dije, en mi primera noche en una app de contactos, me topé con una chica interesada en mi perfil, claramente orientado para mostrar mi lado dominante. Esta mujer, sin...

Mi dictador

Un chico de 19 años somete a su profesor de 49 a sus más humillantes deseos.

Ese día entré a mi cátedra de historia, como era habitual. Soy profesor y doy clases a jóvenes estudiantes en la Universidad Central de Venezuela, de Caracas. Era la primera lección del semestre y como es habitual lo empleamos para conocernos. Ellos estudiaban medicina y yo les enseñaba tópicos sobre la historia de la salud pública. En general, constituía un buen grupo de muchachos, exigentes, cultos, y se podía prever un buen nivel de debate.

Comparto mi actividad docente con la investigación históri...

Rozando el Paraíso 18

Comió sin gusto, lentamente, como si cada bocado se convirtiese en una bola de cemento que era incapaz de tragar. Finalmente el ruido de los insectos zumbando a su alrededor la obligaron a volver a la realidad...

18

El día siguiente fue a la biblioteca un tanto aprensiva, incapaz de imaginar cual sería la actitud de su jefe hacia ella, pero cuando llegó finalmente a su puesto de trabajo, todo parecía estar como siempre. Aquel día ni siquiera se tropezó con él. Mauricio se lo había tomado con filosofía y había optado por no tomar ningún tipo de represalia... o eso parecía.

A pesar de todo Mary no estaba del todo convencida y no paraba de advertirla de que Mauricio no se conformaría y que intentaría ap...