Miguel y yo.
¡ÚLTIMO EPISODIO! Después de muchos meses de intenso sexo, de intercambio de papeles, de roles, de juegos... Miguel se declara formalmente y Ocaso debe darle una respuesta, ¿qué sucederá?
“Soy tuyo… soy tuyo”, me lo repite una y otra vez… Quiero que deje de decirlo, pero no se calla. Quiero que… quiero que sea mío, sí, pero no porque se me entregue él, sino porque yo haya decidido que sea mío, simplemente… Al principio creo que fue así, pero ahora, ha decidido elegir él también. La entrega es espantosa, porque estás moralmente obligado a corresponder, ¡y yo no quiero corresponder! No, no quiero, no quiero… déjame… no puedes obligarme a ser tuya, no puedes hacerlo… El rostro de Athos me sonrí...