Comunidad
De cómo decidimos embarcarnos en un viaje alucinante
Para Zor, por lo que ha disfrutado viéndomelo pasar mal mientras escribía esto, por las dudas resueltas, por las fantasías de las que ha llegado a llenar mi cabeza, por sus fotos, por los sitios descubiertos, por el morbo que me ha dado a probar y del que me he hecho adicta.
Había oído hablar de las comunas hippies. Y de las comunidades amish. Pero nunca pensé que pudiera existir algo así. Paseo por la calle cogida de tu brazo, mirando al suelo, semidesnuda, con un collar cuya cadena sostienes e...