En México todo te puede pasar...(4)
Sin poder resistirlo, mi alumno hace que deje mi convición heterosexual y por segunda vez me lleva a experimentar mi lado pasivo-sumiso.
En el primer encuentro en su departamento, mi alumno me hizo disfrutar el profundo placer de ver su verga dura por causa de mi obediencia. Y mientras él penetraba a otro de sus sumisos, yo gocé intensamente lamiéndoles sus guevos, y también, ofreciendo mi boca para que depositara su semen y su orina.
Al día siguiente llego a la escuela, y aunque no me toca darle clase, con cierta ansiedad mi mirada lo busca disimuladamente. En ninguna de mis seis horas de permanencia lo veo. Ya es hora de retirarme, s...