Perdiendo el control. (4)
Escondido bajo un escritorio Adrian le da al Entrenador la mamada de su vida, que el le paga haciendole el amor ocultos en su despacho
CUARTA PARTE
Javier miraba a la puerta esperando pero ni Car ni Adrian entraban por ella, después de lo que le había parecido una eternidad por fin apareció Car, tenía la nariz y el labio superior rojos cosa que le pasaba cuando lloraba, eso me sobresalto, tan pronto se sentó lo hizo a lado de Amelié y la porrista de inmediato se le pego coqueteándole, Javier no pudo evitar hinchar el pecho de orgullo de ver como la ignoraba, casi asomo una sonrisa en sus labios, entonces como un relámpago entendió...