Todo ocurrió en el parque (2)

Alex se siente fatal por lo que le pasó en el parque, pero la pesadilla aún no ha terminado.

Todo ocurrió en el parque. (Segunda parte)

Después de aquel mal trago y de haberme dado una ducha y haberme calmado un poco, me tumbe en la cama para reflexionar sobre lo que me había pasado. Estuve un rato pensando, de cómo ese chico se sacaba el rabo muy duro y daba la vuelta para darme por detrás y de cómo sus amigos me agarraban en círculo y ellos también me follaban.

Alguien dio algunos golpes en la puerta, era mi madre.

– Hola cariño, ¿Te apetece cenar ya? –

– No, mamá, no...

La guerra de Ruon (2)

Querer y amar a alguien y protegerlo hasta en la guerra es lo único que nos une al mundo...

-Iridia, ciudad-puerto-

Cuando los primeros rayos de sol de la mañana envolvieron su rostro, se sintió embriagado. Una suave y dulce melodía lo llamó a despertarse desde los sueños, y en aquel momento aún podía oírla. Primero sintió el tibio efecto del sol en la piel, abrió los ojos lentamente y descubrió una pareja de pájaros que se miraban y lo observaban apoyados sobre el alero de una pequeña ventana y cuyo gorjeo había invadido sus sueños. El chico sonrió con dificultad y las aves volaron de...

Del cielo al infierno

Raúl y Fredo son dos amigos universitarios que experimentan una sensación que querran volver a repetir.

Del cielo al infierno.

Me llamo Raúl, soy un chico universitario que vive en Madrid, tengo 19 años, soy alto, guapo, o eso es lo que me dicen, y tengo buen cuerpo. Vengo de una familia bastante adinerada por lo que voy a la universidad a conocer a chicas guapas con las que pasar un par de noches. En la universidad tengo bastantes amigos, la verdad es que soy bastante popular, pero sobre todo tengo a mi colega del alma, Fredo.

Fredo es como yo, y sus padres también tienen pasta a si que va...

Todo ocurrió en el parque

Alex es un chico normal que descubre lo que le pueden enseñar seis chicos mayores que él.

Todo ocurrió en el parque.

Me llamo Alex y soy un chico de 18 años, me gusta la música, salir con los colegas y todas esas cosas. Mido alrededor de 1, 60 y tengo el pelo castaño claro y un poco de melena. Mucha gente me dice que soy bastante guapo pero yo me veo del montón la verdad. Vivo en Madrid con mis padres en una casa bastante grande ya que podemos permitírnosla y con mi perro Ricky. Es un terrier blanco y no muy grande, muy cariñoso con todo el mundo. Suelo sacarlo dos veces al día por u...

El Despertar

Como dos amigos se convierten en amantes sin ser lo ningunio de los dos esperaba.

EL DESPERTAR

Voy a contaros una historia que me sucedió hace muchos años:

Siempre me gustaron los hombres, me enloquece su cuerpo, su olor, su fuerza, cada día era un tormento para mi, rodeado de hombres altos, hombres guapos, con ese remolino de vello en el pecho que tanto me gusta, salía a caminar y un festival de aromas me invadía las fosas nasales alterando una libido que a mis entonces 18 años ya esta alterada de por si.

Pero me toco crecer en una sociedad y con una educación ju...

Mi vida en 50 palabras (2)

Segunda parte del relato. En este episodio, Rober deja el colegio para olvidarse de Berto y se va a un instituto donde conocera a Manu.

Mi vida en 50 palabras (Segunda parte)

Pensaba que de momento todo iría bien cuando volviese al colegio después de aquella paliza, pero no fue así. Berto era muy cariñoso conmigo en mi casa, en la suya pero siempre que alguien estaba cerca me decía que guardase las formas o que me comportara. Simplemente se avergonzaba de mí, y yo, muy tonto me echaba las culpas. Siempre me preguntaba si lo que me había hecho tenia perdón pero es que el problema era que yo le quería mucho, aunque por su parte no...

La apuesta

Nos conocimos en chat, su nick era “olores”, el mío “guarrete”, pronto congeniamos, a los dos nos iba el sexo guarro.

Todo comenzó, un día de verano, yo estaba aburrido en casa y algo caliente, así que me dispuse a entrar a un chat gay, me puse como nick "guarrete", pues siempre he tenido mucho morbo por el sexo algo guarro.

La verdad es que me gustan los olores a macho sudado, los calzoncillos sucios de lefa o con restos de meado y de algún pedo suelto, los calcetines usados durante varios días, pero nuca he tenido la oportunidad de encontrar a nadie que le fuera eso. Aquella tarde allí estaba él, su nick "olo...

Mi amigo Rubén y yo (2)

Segunda parte de la historia de Rubén y Hugo. En esta entrega los dos chicos experimentaran algo que nunca pensaron que podria gustarles.

Mi amigo Rubén y yo. (Segunda parte)

Habían pasado varios días desde que fui a casa de Rubén a ver aquella película. Desde entonces no habíamos vuelto a sacar el tema de lo que hicimos el otro día. Seguimos quedando varios días a la semana para jugar a la Play. Casi siempre ganaba yo aunque había partidas o que le dejaba ganar o que directamente ganaba él. Pasó un mes y no hablamos ni una sola palabra de lo que había pasado ese día. Rubén me invito a pasar una semana en su casa ya que estábamos...

La guerra de Ruon (1)

Querer y amar a alguien y protegerlo hasta en la guerra es lo único que nos une al mundo...

-Torre de Allum-

Las puertas de la fortaleza se encuentran a lo alto de la larga escalinata de piedra, abiertas, dejando ver el interior de la torre asolada. Las rocas y las maderas del interior se esparcen por doquier y de entre los escombro asoma de pronto un mano, apartando sin ganas su sepultura. Pertenece a un hombre joven, de brazos marcados por los golpes y la sangre de sus heridas. El pelo, cubierto de una espesa capa gris, no es corto aunque se ha apelmazado y adherido a su frente. Cuan...

Mi vecino Juan y yo (4)

Un nuevo e inesperado encuentro con mi vecino Juan, aprovechando la buena acogida que ha tenido este relato entre los lectores de esta página.

MI VECINO JUAN (4)

El otro día, estaba yo hablando con su mujer en el descansillo de la escalera, cuando, de pronto, el ascensor se detuvo en nuestro piso y salió él; Mi vecino Juan venía del trabajo y llevaba puesto su "mono" habitual de faena. No llevaba ninguna otra ropa y, a ambos lados del peto, se podía ver su pecho desnudo y su vello canoso y gris. Bajo el pantalón se adivinaba, (yo lo adivinaba), su precioso paquete que permanecía ahí, oculto; esperando y deseando gozar de nuevas sensaci...