El confinamiento con mi nuevo compañero de piso 20
Conociendo a los vecinos
Después de nuestra sesión de sexo apasionado Diego se fue a hacer la comida, no sin antes besarnos por última vez como si nuestras lenguas fueran el último dulce del mundo. Yo fui a recoger la terraza, que estaba llena de botellas de cerveza vacías. No me dio por pensar que estaba en pelotas y relleno de semen. Cuando empecé a moverme para recoger las botellas por el suelo, a agacharme y levantarme, facilité que la lefa que me había inyectado Diego fuera saliendo y escurriéndose por mis piernas. Por acto re...