La obsesión (1)
Su silencio hizo que me enamorase de él, y aunque aparentaba ser una especie de marciano indiferente, lo hicimos.
Le acababa de conocer y creía que, simplemente verlo en su silencio, le amaba. Estaba todo el grupo. Yo era Daniel. Conmigo estaban Marta y Laura, mis mejores amigas, y con nosotros, que nos habían invitado, Pablo, Verónica y Adrián, tres muy buenos amigos entre ellos. Laura y Pablo, estaban de rollo, y los demás de sujetavelas. Estábamos ante el abismo en esa gran roca plana. Abajo, el mar. Cincuenta metros de caída sería suficiente, pensaba.
Primero de todo, dejadme describirnos. Yo era bastant...