Entre amigos... (2)

Esa noche iba a cambiar nuestras vidas por completo, sólo se que gracias a un viaje a Aruba descubrí que mis 5 mejores amigos eran gays, y que con ellos el placer y el deseo no acabarían (2da parte).

Les recomiendo que lean la primera parte de Entre Amigos, para que puedan entender esta segunda parte!!

Entre Amigos II

Una vez los tres en la ducha, entre caricias, besos, abrazos, fuimos recorriendo cada parte de nuestro cuerpo, sumergidos y entregados al deseo, así pasaron varios minutos, antes de salir de la ducha, y vestirnos para salir con los demás compañeros, ya cada quien sabía cuales eran los deseos de cada uno, nos abrimos completamente el uno al otro, nos quitamos las máscaras,...

Mi primera vez

El chacal al notar que frotaba mi entrepierna me miro fijamente y se fue a parar cerca de mi sin dejar de mirarme.

Tenia 11 años de edad y como ya se acercaba el comienzo de clases fui al centro de Tlalnepantla a buscar en las librerías los libros de texto que me habían solicitado en la lista de útiles.

Aun recuerdo ese martes a medio día, con un calor bastante fuerte, después de haber conseguido mis libros para la escuela, me encontraba yo esperando el microbús para dirigirme a mi casa.

En los Arcos del centro de Tlalnepantla (atrás de la catedral) estaba esperando el transporte mientras que me dieron...

En el consultorio

Qué buena gimnasia...

En el gimnasio...

Lo venía postergando. Nunca combinaba horarios y siempre me remordía la conciencia. Y el médico se encargaba de cargar las tintas: "Tenés que mover el cuerpo: ANDÁ AL GIMNASIO... o no vuelvas al consultorio".

Pero los días pasaban y se llevaban a cuestas a las semanas.

Y un tarde, de casualidad –o no- descubrí que muy cerca de mi casa había un gimnasio. Curioseo por el ventanal a la calle... y veo un salón no muy grande, con varias máquinas... y algunos tipos sudando...

Arreglando las aceras

Bajaba por la calle y unos albañiles arreglaban las aceras.

Ocurrió una mañana en que bajaba por la calle a la altura de un parque. Había unos albañiles arreglando las aceras. Como hacía mucho calor, todos iban en pantalón corto y con camisetas, pero uno de ellos llevaba sólo un pantaloncillo de nylon rojo, que había recogido o remangado en la pernera. Trabajaba flexionado sobre el suelo, pasando la paleta con cemento para rejuntar las losetas. Yo me paré en la acera de en frente (nunca mejor dicho) y le observaba. Cuando se incorporó para descansar un instant...

Me dejo tocar el culo en el colectivo (2)

El atractivo caballero que estuvo apoyándome en el colectivo, me ha invitado a tomar un café. Espero que sea con leche...

Me dejo tocar el culo en el colectivo. 02 Por lindo culo 04. lindoculo04@yahoo.com.ar

Disculparás que no haga nombres. Ni el mío ni el del hombre que me había magreado el culo en el colectivo. Pero sí te diré que acepté su invitación a tomar un café.

Cuando me senté pude apreciar la humedad pegajosa que había quedado en el trasero de mi pantalón, debido a su eyaculación. Y con esa erótica sensación me aboqué a ver al nuevo amigo que tenia enfrente. Tení...

Violado por mi familia

Al salir a acampar, se le pasan las copas a mi tio y mi papa y terminan violandome (con mi consentimiento) una y otra vez (CON FOTOS)

Aquí estoy otra vez molestando con mis cuentitos sin sentido ;p, disculpen si están mal hechos pero pos aun soy principiante XD. Con mis últimos relatos me han contactado una que otra gente, pero me gustaría conocer mas gente y amigos, no importa de que país (aunque si son chicos de mi ciudad mucho mejor XP) así que no duden en dejar su mail.

Espero les guste este relato…..nos e que he tenido últimamente que el incesto me esta llamando la atención…pero bueno, no olviden leer mis otros relatos. ...

Encuentro con mis pasiones adolescentes (2)

Martín y Tomas continuan explorando. Las cosas se van volviendo un poco mas claras para los dos. La "otra parte del trabajo" les resulta bastante bien y la disfrutan al máximo.

DESCUBRIENDO MIS PASIONES ADOLESENTES

La Otra Parte Del Trabajo

Hola, mi historia continúa. Martín y yo seguimos descubriendo este nuevo mundo de placeres y sentimientos. Los invito para que me acompañen a trabes de mis recuerdos en esta segunda parte. Es indispensable que hayáis leído la parte anterior o de lo contrario podéis perder el hilo. Este relato esta dedicado a todos vosotros, por que sois vosotros el motor que me impulsa a escribir.

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-Hola Tomas, buen...

La cabaña (1)

Una cabaña en un descampado es el escenario de encuentros entre un inmigrante ruso y un grupo de chavales.

LA CABAÑA (I)

El corazón me latía con fuerza. Me encontraba a pocos metros de la cabaña y ya no podía echarme atrás. Repasé mentalmente las últimas tres horas, dedicadas al arduo trabajo de esconder mi verdadera identidad. Un poco de carne artificial de látex en la parte superior de la nariz y el mentón, grandes dosis de maquillaje, una espesa peluca negra hasta los hombros y el toque definitivo de una vistosa cicatriz en plena mejilla izquierda. Unas ropas viejas, unos vaqueros sin marca y una...

La cabaña (2: La segunda tarde)

Todos los gemelos tienen su morbo, pero los que acuden a la cabaña la segunda tarde son, además, imprevisibles.

LA CABAÑA II: LA SEGUNDA TARDE

No lo reflexioné. Una excitación extraña me animaba mientras recorría impaciente el tramo que me separaba de la cabaña. Por mi cabeza circulaban las imágenes de la tarde anterior, como partículas de un sueño inverosímil. La tarde era apacible y risueña. Tragué saliva. Inconscientemente recuperé la memoria gustativa: unos sorbos del semen de Miki acudieron a iluminarme el paladar. Cuando ya estaba bastante cerca de mi objetivo me detuve. Por un camino lateral habían...

Gordo imprevisto (1)

CAPÍTULO I: ACCIDENTE. No podía dar crédito a lo que habían visto mis ojos. El tipo parecía un oso. Y no me refiero a un osito. Quiero decir un oso gigante

GORDO IMPREVISTO (1)

CAPÍTULO I: ACCIDENTE.

VIERNES

10:45 PM.

La ciudad tenía un tránsito congestionado y mucho más aún por la ruta interbalnearia, donde una gran cantidad de automovilistas continuaban su éxodo hacia las ciudades balnearias, ya que el calor era agobiante aún a esas altas horas de la noche.

A tan sólo unos diez minutos de recorrido desde los límites de la capital hacia el este, un camino de tierra proveniente desde la penumbra de un bosque se...