Amigos con derecho a roce (2)
Despues de lo ocurrido en el primer relato, siguen con lo mismo, no se cansan.
Buenas a todos esta es la segunda parte de amigos con derecho a roce. La escribo porque muchos en los comentarios me la pedian.
Me desperté gracias a la luz que entraba por la ventana. Aun continuaba con mi cabeza apoyada en el pecho de Juan. Podía contemplar su espectacular barriga y su increíble polla y igualmente sus piernas. Alargue la mano y empecé a acariciar su barriga. Su piel me encantaba. Pensaba que nunca me cansaría de acariciar esa piel. Al ratito de estar acariciándolo.
Juan:...