El muchacho del minimercado

La tarde de Fin de Año pasé por un minimercado en Atlántida, el encargado me buscó conversación y luego me invitó a que fuese a acompañarlo después de medianoche. Cuando llegué estaba prendido de una botella de whisky, su lengua tenía el sabor acre de esa bebida, ni me preguntó si quería hacer algo con él, simplemente me atacó enseguida...

EL MUCHACHO DEL MINIMERCADO

El último día del año 2004 será inolvidable porque además de haber tenido un buen rato de esparcimiento sexual con el cuidacoches de Atlántida, a la tarde de ese día me reencontré con el Policía Bisexual para terminar conociendo a un muchacho empleado de un minimercado.

Esa tarde había ido con mi tío a la playa, al cruzar la rambla me reconoció Ignasz el policií pero eso lo dejo para otro relato para seguir el orden cronológico.

Al volver de la playa pasamo...

La calma despues de la tormenta (3: Final)

Pues si, final, muy corto. Pero ha decisión del autor preferi dejarlo asi.

La calma después de la tormenta 3: (Toda historia tiene un final)

Me desperté la mañana siguiente y pude ver a la espalda de Toto en todo su esplendor, me di cuenta de que a el no lo amaba ni el a mí, lo que en verdad pasaba era que nos buscábamos, pues éramos complementarios. Al dormir desnudos su cuerpo no me excitaba ni me repugnaba, me hacia recordar al de un niño y yo tome la posición de papa. Entendí perfectamente los mensajes de mi cuerpo, cosa que había buscado desde siempre, envés de ll...

Un buen sacerdote

Javier igual delgado, rubio, con vello en el cuerpo, una verga normal, con buenas nalgas y eso si tiene una fuerza impresionante más en brazos y piernas, además el alzacuello hace ver a los curas extremadamente prohibidos y a la vez deseados.

Soy un chavo que desde pequeño he profesado la fe católica. Eso no va en contra de lo que les quiero contar.

Conocí a un cura hace un par de meses en una reunión de unos amigos en común. Y bueno la historia comienza con un simple juego de miradas, ya saben el de siempre, el que te indica que le gustas al otro, y si bien no lo di importancia por que estaba con varios amigos y amigas.

Alrededor de media noche me tenia que retirar y comencé a despedirme de todos, incluyendo a este pedazo de cu...

Me trataron como a un perro (1)

Dos amigos acceden a cambio de dinero a pasar un fin de semana con unos hombres de más edad que les obligan a seguir un juego de dominación y humillación que los llevará cada vez más lejos.

Me trataron como a un perro (1)

No puedo sentirme orgulloso de haber participado en algo así; nadie debería permitir que le trataran como me trataron aquellos hombres, ni que le obligaran a hacer las cosas que hicimos aquel fin de semana. Y lo que más me avergüenza, tengo que reconocerlo, es que no sólo lo disfruté, sino que todavía hoy, cada vez que lo recuerdo, me produce tal excitación que tengo inevitablemente que masturbarme, tras lo cual termino aún más avergonzado.

En aquella experie...

La decision de Raul

Como me dieron entre dos machos, si les gusta la historia por favor escriban y asi poder intercambiar experiencias. un beso a todos, en la puntita por supuesto.

Sr. Director, antes que nada quisiera deslindar cualquier tipo de responsabilidad sobre los actuales empleados del complejo solariego en donde transcurrieron los hechos, ya que los mismos sucedieron hace tiempo y, tal como me consta, ninguno de los protagonistas continúa ejerciendo sus funciones en el lugar.

Ahora bien, aclarado este punto, paso a contarle que, en aquel entonces, yo era un jovencito vivaz y curioso, indeciso todavía en lo que se refería a mis apetencias sexuales.

Me atraía...

El cuidacoches de Atlatida

Mi tío alquiló una casa en Atlántida, en la terraza encontré a un tipo agachado lavándose eu nun balde. Era un cuidacoches, a la noche vino a tomar vodka, se abrió la brgueta mostrándome una pequeña verga y luego me invitó a....

EL CUIDACOCHES DE ATLATIDA

Mis lectores ya conocen a mi tío (el que quedó viudo hace poco) porque viajé con él a Curitiba y allí tuve la oportunidad de conocer entre otros a Walmir, de quién hablé en el relato titulado "Walmir, el guía curitibano".

Mi tío quería pasar las fiestas lejos del bullicio de Montevideo y de los lugares que le trajesen recuerdos de su esposa, por eso alquiló una casa en Atlántida y me invitó para que pasase las fiestas con él.

Acepté pero con la condición de...

Área de Servicio

... la primera envestida fue brutal, mi polla era bien gorda y su culo estrecho...

Á R E A D E S E R V I C I O

Desde hace tres años me dedico al mundo del trasporte por carretera, actualmente tengo 26 años, mido 1.80, pesaré unos 77kg, ojos verdes claros, piel blanca y... bueno, como hago grandes trayectos en el camión, suelo ir con ropa cómoda, una camiseta y chándal, sin más.

Normalmente me recorro de cabo a rabo la Península Ibérica pues me dedico a llevar la pesca desde los puertos hasta las grandes urbes sin mar ya sea Córdoba, Madrid, Cáceres, Burgos, etc.

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Otra vez... Javier!

Bueno seguramente se acuerdan de mi primer relato (Mi primer amor platónico) en donde narré acerca de lo que me había pasado con Javier y como había llegado a ocurrir todo, ahora esto podría ser una especie de continuación porque los protagonistas somos nosotros 2 y una persona bastante inusitada.

Otra vez...Javier!

Bueno seguramente se acuerdan de mi primer relato (Mi primer amor platónico) en donde narré acerca de lo que me había pasado con Javier y como había llegado a ocurrir todo, ahora esto podría ser una especie de continuación porque los protagonistas somos nosotros 2 y una persona bastante inusitada.

Después de la primera vez que lo hicimos en mi casa, con Javier habíamos quedado en vernos lo más seguido posible, nos besábamos en los baños y nos manoseábamos, etc... hasta n...

La espada de la rosa (1)

Las monjas decían que Dios tenía un destino reservado para mi. Hoy sé que ese destino es mi padre.

Yo siempre había sido un niño inconformista. Todas las familias que me habían acogido me parecían un mal hogar para mi, y ninguna me parecía bien para aceptarla como mi verdadero hogar. Vale que este tipo de pensamientos no se nos pasan por la cabeza cuando tenemos cinco años, pero el caso es que siempre me las apañaba para que me acabaran devolviendo al orfanato. En el fondo todas aquellas parejas deseosas por tener el hijo que Dios no les daba por el método tradicional me daban pena. Es una lastima,...

La espada de la rosa (2)

Iván sigue descubriendo qué es lo que realmente siente por su padre adoptivo.

Me desperté al notar que los rayos del sol llegaban a mi cara. Abrí los ojos y note "la espada de la rosa" a mi lado. Miré el despertador que marcaba las once menos cuarto. Recordé lo que había ocurrido la noche pasada con Marcus y me pregunté como estaría hoy. Supuse que estaría enfadado y no querría ni hablarme. Me levante y como el día anterior no hoy ruidos en la casa. Pensé que Marcus estaría trabajando en el estudio. Me asomé a él pero tampoco estaba. Decidí ir a desayunar algo a la cocina y… ¡s...