El caliente chico del cyber
Fui a imprimir unas hojas por flojera de hacerlo en casa y me encontré con un hermoso chavito que nada más de verlo me la puso tiesa.
Nunca pensé que estaríamos así. Aunque lo deseé desde la primera vez que lo miré directo a los ojos no creí que esas escenas dentro de mi lujuriosa mente se harían realidad, pero aquí lo tengo, abrazado y durmiendo con su cabeza recostada en mi pecho, con su sexo rozando mi muslo y con su pierna atrapando al mío. No me cansó de acariciar su cabello. Cada vez que vuelvo a mirarlo, ahora con sus ojos cerrados, luciendo más como un niño, recuerdo como fue que todo empezó, como fue que la imagen de su car...