Juancito castigador

Su sueño era coger con aquel tipo violento que todos rechazaban. Se diò el gusto, pero para ello debiò usar mas de una pistola.

JUANCITO CASTIGADOR

Me habían dicho, no te conviene, macho. No es para vos. Es un tipo malo, violento, pegador, un delincuente. Si, pero tiene un bulto impresionante, pensaba yo. Con esa verga espeluznante debe de coger maravillosamente, agregaba mi imaginación. Pero ellos seguían: es más, es un psicópata, no tiene sentimientos , hace sufrir a las personas que dice amar. Si, pero con esa poronga que tiene, decía yo. Me muero por chuparle la garcha, ahh. Lamerle los huevos, sentir su batata bien...

Dos chicos de cuidado: Yahir se une a la diversión

Yahir descubre a Raul y Victor, y no puede contener sus deseos.

Yahir subía por el ascensor al departamento de sus amigos Victor y Raul, unas cuantas horas atrás, en la madrugada, había llevado a Raul a su departamento prácticamente cargándolo, pues el cachanilla se puso una buena peda tras haber descubierto a Maria Ines cogiendo con otro cabrón en los camerinos de TV Apesta. Lo recostó en la cama e incluso le quitó la ropa, dejándolo dormido, pero algo muy importante se le olvidó, dejar las llaves del departamento, y para eso regresaba, para dejarlas. Entró al de...

Testigo de la hermosura (2: La emoción de Jordi)

El profesor va profundizando en las relaciones con sus alumnos veraniegos, especialmente con Jordi.

TESTIGO DE LA HERMOSURA II: LA EMOCIÓN DE JORDI

El día 4 de julio, a media mañana, mi hermana fue a buscarme a la piscina. Me encontró dentro, nadando con dificultad con Oriol cargado a mis espaldas, poniendo a prueba mi fuerza y mi pericia. La madre del chico leía el periódico sentada en una tumbona, más atenta a los clientes masculinos del hotel que a los movimientos de su hijo. Sole me llamó y me acerqué al borde.

-Ya tengo socorrista acuático. Esta noche o mañana a primera hora estará a...

Testigo de la hermosura (3: Llega Gonzalo)

Llega al hotel un madrileño tremendamente atractivo, que pertenece a otra órbita. ¿Caerá?

TESTIGO DE LA HERMOSURA III: LLEGA GONZALO

Pasamos la mañana del lunes entre la piscina y la sala de juegos, ganando tiempo hasta que los padres de Jordi llegaran. A eso de las 12 se presentaron en el Hotel, hablaron con Sole y recogieron a su hijo para ir a comer fuera. Fueron amables conmigo, pero se notaba que estaban afectados por algún problema. Oriol y yo nos quedamos solos, hecho que el chico aprovechó para mostrarse especialmente cariñoso y juguetón. Tuve que llamarle la atención un par...

Testigo de la hermosura (4: El malentendido)

A pesar de que es un chico inaccesible, Gonzalo lucha por el liderazgo del grupo, ajeno a los encuentros sexuales de los cachorros con el profe.

TESTIGO DE LA HERMOSURA IV: EL MALENTENDIDO

Aunque los tres encantadores jóvenes que me acompañaban eran fornidos y resistentes, nada más arrancar el auto de regreso al hotel se quedaron dormidos, rendidos al balanceo de la conducción. Igual que a la ida, el mayor de ellos se sentaba a mi lado, y Jordi y Oriol ocupaban el asiento trasero, entre abrazados y abandonados. La estampa que podía contemplar desde el retrovisor era tierna y sugerente: los chicos se habían despojado de sus camisetas y re...

Testigo de la hermosura (5: La boda de Germán)

Escapando del enamoramiento, el profe acude a un encuentro accidentado con Germán. No será necesario esperar a Agosto.

TESTIGO DE LA HERMOSURA V: LA BODA DE GERMÁN

Intenté animar a mis chicos a jugar un rato al dominó, pero Oriol estaba tremendamente ansioso, impaciente. Insistí un buen rato, porque no quería que el sexo fuera el objetivo de nuestra relación. Jordi se dejó seducir.

-Prefiero jugar a las cartas.

-¡No! -se rebotó Oriol-. ¡Vamos a la cama!

-¡Cállate! –interrumpí-. Te van a oír.

Repartí las cartas y se conformó al cabo de un rato. Pero no se concentraba en el juego. Jordi lo obs...

Herencia amatoria (8)

Eric experimenta una extraña experiencia onírica despues de espiar un coitus interruptus de su jardinero Sergio. ¿Tendrá esto algo que ver con el futuro que le depara la historia? ¿O es un solo un extraño y húmedo bsueño?

Herencia amatoria

9ª parte: sueños húmedos y emociones encontradas

Desde pequeño había jurado y perjurado que nunca dejaría que el trabajo me absorbiera totalmente. Pero como en todas las cosas de la vida, la madurez de mi realidad se impuso a mis principios de juventud y las semanas siguientes transcurrieron velozmente en medio de reuniones de toda índole, viajes relámpago por medio mundo, almuerzos, cenas (e incluso desayunos y aperitivos) de trabajo, entrevistas a medios de comunicac...

El portero de Roberto

Un sábado fui a una fiesta en el estudio de Roberto. Me olvidé los guantes y cuando volví ya no había nadie, salvo el portero que muy amablemente me hizo pasar una noche muy caliente.

EL PORTERO DE ROBERTO El sábado último a pesar de seguir con la laringitis producida por la fenomenal verga de Carlos, tuve que acompañar a mis tíos a una reunión de septuagenarios y octogenarios melómanos. La reunión se efectuó en un edificio de oficinas y consultorios dado que la casa de la Señora que toca el acordeón es muy reducida y no cabíamos las quince personas que aproximadamente habíamos sido invitadas a participar del evento. El hijo de esa Señora se llama Roberto y es abogado, yo lo había...

Mis vivencias en Africa (2)

Sigo gozando con mis cinco negritos....

...Un escalofrío de placer mucho mas fuerte e intenso, me recorrió el cuerpo, sin tocarme la polla para nada, esta empezó a escupir los primeros borbotones de leche de mi vida, mientras mis ojos, de gusto, se ponían en blanco y mi culo se contraía en torno a la dura polla de Hamed.

Se esta corriendo-exclamo alucinado uno de los negritos-y sin tocarse la polla!!!!!.

Aquello debió excitar aun más a Hamed, que empezó a follarme más rápido mientras yo después de mi corrida seguía gozando....

Testigo de la hermosura (1)

Serie. Durante las vacaciones del 2003, un profesor "conoce" a distintos muchachos en el Pirineo.

TESTIGO DE LA HERMOSURA I: TRES CHAVALES

El cansancio se dejaba notar. La noche anterior había estado hasta muy tarde despidiéndome de mis amigos. Un adiós cálido y la promesa formal de mantener la comunicación a través del teléfono móvil. Los párpados tendían a caer, por lo cual decidí dejar unos minutos la autopista tan pronto como encontrara un área de servicio. Un 4x4 negro que circulaba delante de mí tomó la misma iniciativa. Lo seguí, y aparcamos los dos de lado, frente a la cafetería. Mi...