El guía de turistas y el taxista
Tres cuerpos desnudos, tres vergas, tres culos... una cama, una noche.
Relato 2
No sabía que hacer: me cubría con una sábana o me quedaba desnudo como estaba. Luis, el taxista que me había llevado hasta el hotel y me había presentado a Pietro entró unos minutos después de haber llamado desde el vestíbulo.
Evidentemente se había bañado y ahora lucía un pantalón de mezclilla ajustado. Opté por agarrar la sábana y le sonreí nervioso.
"Llegaste a tiempo"- le dijo Pietro acercándosele y dándole un beso en la boca.
"Espero que no te moleste hacer un trío...