El Tanga
Un joven que asiste regularmente a un gimnasio se siente atraído por uno de sus compañeros de ejercicios. Se pretende quitar la calentura yendo de putas pero termina siendo dervirgado por el culo por un enorme negro.
Tengo 23 años, siempre he tenido muy claro que me gustan las chicas, desde los 15 o 16 he sido muy activo, tengo un cuerpo bien formado en el gimnasio y nunca he tenido problemas para ligar.
Precisamente en el gimnasio donde asisto desde hace años es donde se me han generado las dudas sobre mis gustos. Siempre acudía por las mañanas ya que por las tardes estudio pero este año debido a las prácticas laborales que me exigen en la universidad he tenido que cambiar el horario y desde hace dos meses voy po...