ALPHAS: El Médico y varias sorpresas
Después de quedar con el militar hetero me atreví a llamar al número que me dio. Fue bastante sorprendente lo que me encontré
Cada vez que recordaba cómo aquel militar musculado me follaba la boca mientras empujaba mi cabeza con su cinturón a modo de correa… necesitaba una ducha de agua fría y una buena paja hasta soltar toda la leche y perderla por el desagüe. Y creedme, los días siguientes cayeron unas cuantas.
Además, el no haber podido admirar su enorme pollón me tenía salido y ansioso cada vez que pensaba en él.
Me conectaba en grinder para ver si lo veía. Pero no estaba conectado. Su perfil casi vacío no me ayuda...