Gonzalo, el ejecutivo definitivo
Final de esta historia en 4 partes
Os vuelvo a describir a Gonzalo, 190, bien formado, tonificado, pero no inflado, velludo y con el pelo entre castaño claro y rubio. Verlo pasearse en unos diminutos calzoncillos blancos que llenaba por completo era un espectáculo. Se pavoneaba delante de mí y se llevaba la mano para colocárselo más de lo necesario.
- No uso boxer porque con todo esto lo debo tener bien amarrado, je je.
Habíamos vuelto a pasar la noche juntos y había sido salvaje. Como le había pedido se había dejado los calce...