Preso y Guardia 1.5: Dos Amores
Cada vez que el impone para abajo, parte de la cabeza de mi verga va entrando y esa majestuosidad caliente que da en mi ese placer de querer darle de manifestarme, de someterlo como quiero y empujar más
-Buendía! ¡Amigo mío! ¿Cómo estás?
Empieza a acercarse a comprometerse conmigo en un abrazo…ahora si estoy entrando en pánico
-cómo te ha ido esta madrugada? ¿Mucho trabajo?
-ehh...si algo
-oye…porque - olisquea con su nariz - ¿porque huele a vagabundo en celo? ¿Ese mal olor de cuando alguien no se baña…y esta medio curtido el olor? Así huele – vuelve a oler y yo a entrar en pánico.
-¡No…se, creo que debes de ser tú la verdad – no! ¡Soy yo! ¡El cochino, sucio, puerco de Chont...