Estudiando lo normal para maestro
Varias ocasiones nos acurrucábamos y dormíamos de a cucharita, para evitar el frío y entrar en calor. A veces yo le daba la espalda y otras era él el que se acomodaba así. Algunas veces, ya estando dormidos, sentía que me abrazaba echándome el brazo sobre el pecho.
ESTUDIANDO LA NORMAL PARA MAESTRO
Mauricio Adalid Campos N.
Hola, queridos lectores…
Quiero relatar a ustedes una grata experiencia que tuve en mi época de estudiante normalista, en la ciudad de México, de donde soy originario.
Debo aclarar a ustedes, que quienes teníamos la vocación de estudiar para maestros, tuvimos la suerte de pasar directamente de la secundaria a la normal, sin que fuera indispensable cursar la preparatoria, por lo que prácticamente la mayor parte de los normali...