Confieso haber vivido 2

Interesante experiencia entre semana.

Culpable de haber vivido 2

Jueves. Ni temprano, ni tarde. ¿Podría decirse que la Madrugada estaba desperezándose del descanso diurno? La cosa es que no era la una de mañana cuando dejaba atrás las puertas “Del bar mas Lindo del Mundo”, en mi querida ciudad de Rosario, encendiendo un cigarrillo mientras caminaba rumbo a la esquina a solo unos pocos metros.

Era una agradable noche de primavera, una mano en el bolsillo del jean y la otra despegaba el pucho de mi boca, mantengo el humo unos segundos con la vista al cielo y exhalo con disfrute una niebla inquieta y poco uniforme, sin bajar la vista ni parar de caminar lentamente me tiro a cruzar la calle como tantísimas veces había hecho confiando en mis sentidos cuando siento el chirriar de las ruedas de un vehículo y dos luces me ciegan por completo el horizonte.

Casi se cago encima del susto que me di cuando me encontré en medio de la calle frente a un Fiat UNO a solo unos centímetros de mí. Me moví lo más rápido que pude hacia el costado que ocupa el conductor con intenciones de pedir sinceras disculpas, encontrándome con una chica detrás del volante y a su copiloto amiga matándose de risa.

Ella: ¡jajajaj, perdón! Jajajaj nunca corriste peligro, pero fue demasiada la tentación de darte el susto que te llevaste!!!!!!...  ¡Venias con mucha paz para mi gusto!  Me dijo mientras no paraba de reírse en complicidad con su amiga.

Viendo la genuina diversión hecha sonrisa en esas dos mujeres no pude enojarme y estallé en carcajada con ellas.

Tenia la boca seca y lo único que pude decir fue: ¡Me deben una cerveza por el susto!

El FIAT avanzó unos metros para ocupar un lugar libre para estacionar, las chicas bajaron y nos presentamos entre risas. Josefina era la del asiento de acompañante y la que cumplía años esa atípica noche. La deuda que habían generado conmigo, era justo lo que ellas buscaban… un lugar para tomar algo y divertirse y claro esta… me invitaron a sumarme al festejo. Luego de un par de tragos y buena charla, había llegado la hora de cierre del lugar y nos encontramos los tres frente al vehículo planeando donde y como seguir festejando el cumpleaños Jóse.

Siendo jueves y casi las dos y media de la mañana no había muchas opciones, así que no dude en invitarlas a casa tomar una copa de vino y el plan calzo a la primera. Nos montamos en el vehículo y en 10 minutos estábamos entrado a mi casa. Un loft bien diseñado en un subsuelo que daba para perderse en tiempo y espacio pasándola bien.

Las chicas dejaron sus carteras y abrigos sobre la mesa del salón y las hice cargo de la música mientras yo destapaba y servía las 3 copas de vino. Sentados en el sillón en medio del lugar brindamos al ritmo del reguetón elegido y al momento me vi cargando nuevamente las copas. Noelia era la que iba al volante del FIAT, pero también conducía la situación. Apuró el trago de su copa, la dejo sobre la mesa baja mientras caminaba hacia el equipo de sonido para darle volumen a la música quedando de pie frente a nosotros, cerro los ojos, llevo sus manos hacia su nuca y se puso a bailar moviendo el culo espectacularmente.

¡¡¡¡¡¡¡FELIZ CUMPLE AMIGA!!!!!!! … dijo casi gritando y la tomo de las manos a Josefina sumándola a su despliegue de sensualidad al ritmo de la música.

Hasta ese momento no había reparado mucho en ellas físicamente, lo estaba pasando bien y hasta el momento la situación no pretendía ser mas que un encuentro fortuito, pero verlas bailando (o perreando como ellas misma lo dijeron) abrieron las puertas al morbo y la calentura de los tres.

Ni ellas ni yo no éramos modelos de belleza, pero nos sobraba actitud y ganas de disfrutar el momento.

Ambas eran de pelo oscuro y tes blanca, Noelia usaba el cabello corto por sobre los hombros y Josefina lo tenia ondulado y le llegaba hasta los omoplatos con un corte prolijamente desprolijo que le quedaba muy bien. Yo ando por el metro setenta y cinco y cuando me encontré bailando apretado entre las señoritas pude comprobar que ambas eran mas bajitas que yo, pero de piernas larga ya que cuando esos culitos se pegaban a mi entrepierna motivados por el ritmo quedaban a la altura justa del disfrute. Josefina vestía unos jeans tipo guantes a medida y una camisa suelta y sexy con los botones sin prender en el lugar más bello mostrando lo justo y necesario para deleitar la vista y las mis fantasías cuando me apoyaba ese hermoso par de tetas en la espalda.

Un vestido ni suelto ni ajustado de motivos primaverales vestía el proporcionado cuerpo de Noelia que con menos tetas que su amiga, pasaba a ser un detalle menor cuando la vi bailar de perfil poniendo su vestido en apuros con el paradito culo en movimiento.

Ahí estaba yo saboreando el vino, sentado en mi sillón, tomando nota mental de todo lo que les cuento cuando me arrancaron de mi letargo obligándome a ser el relleno de ese delicioso sándwich danzante.

Nunca me gusto el reguetón, pero esa noche agradecí su existencia y que motive tanto a mis invitadas. La iluminación tenue, la música fuerte, el vino y la buena conexión nos permitió dejarnos llevar entre risas y deseo.

Sin intención de ahorrarnos nada, entre caricias y besos mi remera (o polo) la camisa de Josefina y el vestido de Noelia ya no nos acompañaban y fue ahí cuando en un rápido cambio de posición deje a la cumpleañera en medio. Basto solo un cruce de miradas de complicidad con Noelia para que sin haberlo planeado previamente nos dediquemos de cuerpo entero a darle placer a esa niña que bailaba con los brazos en alto pegada a nuestros cuerpos.

Aproveche a bajarme los pantalones aprovechando el estar agachado para colgarme de los jeans de Josefina hasta dejarlo anudado junto al mío debajo del sillón mientras Noelia le comía la boca y metía una de sus manos en ese precioso “culote” turquesa hasta llegar a la depilada conchita de Jose. Mientras abandonaba mi posición de agachado, subí besando sus piernas lentamente hasta encontrarme abrazado a sus caderas con la cara completa hundida en los cachetes de su culo, aun cubierto por su ropa interior. Luego de jugar unos segundos no pude con mi tentación y tiré de su prenda hacia sus pies, dejándonos el camino libre y dejarnos hacer con ella lo que a nosotros nos hubiera gustado que nos hagan en ese momento… DE TODO! Je!

Separe sus nalgas y mi boca fue directo a su ojete. Noelia estimulaba sin discreción alguna la concha de su amiga con toda su mano, con su ir y venir de caricias sus dedos llegaban hasta el ano de Jose, cargado de jugos que terminaban en mi boca.  Su asterisco parecía entusiasmado con mis besos de lengua y se relajaba ante los dedos y lengua que lo acosaban. Un inminente orgasmo se acercaba y no íbamos a dejarla a medias y dedicándonos con esmero a su primer regalo de cumpleaños de la noche.

Entre espasmos y sonrisas la sentamos en el sillón. Noelia salió disparada hacia el baño y yo disfrutando de un buen trago de vino mientras observaba a esa niña reponerse del intenso momento con sus manos entre sus piernas como sujetando su sexo y con los ojos aun cerrados.

Cuando abrió los ojos me encontró de pie frente a ella con la verga que me explotaba aun dentro de mi ropa interior. No lo dudo ni un segundo, con una coordinación admirable me agarro del elástico del bóxer con una de sus manos tirando hacia ella, con la otra mano me los bajo y antes de que mi erección tocara mi panza su boca lo atrapo para no soltarlo hasta que el momento en que su garganta recibió acabada. ¡Que bien chupaba la pija esa chica, por dios!

En eso estábamos cuando siento un abrazo cargado de tetas que se pegaban a mi espalda. Su mano izquierda acariciaba la cabeza de su amiga incitando a seguir mamando mientras que su mano derecha dejaba en mis labios un porro para que saboreara. Fue un condimento justo para los tres.

Jose fumaba y con el humo en su interior se metía la verga hasta los huevos para luego despegarse de mi se unía con Noelia, que estaba arrodillada a nuestro lado, en un beso de lengua hermosamente pornográfico compartiendo el humo del cannabis que había retenido. La escena no tenia desperdicio, me hubiera encantado tener el teléfono cerca para poder grabar todo.

Luego de descargarme en la cumpleañera nos tomamos unos minutos para cargar energías y cambiar la música, momento que aproveche para ir a mear. Antes de salir del baño me pare frente al espejo, desnudo, con la sonrisa dibujada de oreja a oreja y con los ojos chinos pidiendo agua a gritos! Je

Salgo renovado, con una nueva botella de vino descorchada y las encuentro desnudas, sentadas copa en mano esperando ser cargadas y riendo a carcajadas recordando el cagazo que me hicieron dar en plena calle. Me paro desnudo frente a ellas, lleno las copas y me giro para dejar la botella sobre la mesa de centro y me encuentro con una bolsa de coca abierta como una flor, con todo preparado para ser consumido sin vergüenzas. Me cara debe haber sido un festival ya que cuando me gire hacia ellas casi se mean de la risa. Si había salido nuevo del baño, se imaginan como quede luego de acceder al vicio lineal que descansaba sobre el vidrio negro de mi mesa de centro, ¿no?

El efecto fue instantáneo y en vez de ponerme a hablar sin respirar como lo estaban haciendo ellas, decidí ocupar mi lengua en una tarea mejor. Me arrodille frente a Noelia y sin necesidad de decirle nada, movió el culo hacia el borde del sillón y abrió las piernas recibiendo mi boca en su sexo que, en un movimiento ya probado previamente en experiencias anteriores, abarque sus labios mayores con toda mi boca en succión, quedando su conchita prácticamente toda dentro de mi boca mientras mi lengua intentaba meterse entre esos labios. ¡Cuando la punta de mi lengua toco su botoncito pego un salto que despego el culo del sillón para terminar zafándose de mi beso de succión para decirme entre dientes con los ojos cargados de calentura que era un hijo de puta!

Jose nos miraba, mientras una de sus manos acariciaba su sexo y con la otra tocaba y también chupaba las tetas de su amiga.

Demasiados estímulos en el ambiente y Noelia no duro mucho antes de acabar un par de veces seguidas mojando el tapizado de mi sillón, dejando una marca indeleble que cada vez que la veía, el recuerdo me arrancaba una sonrisa.

Mientras Noelia se reponía, pero a su vez pedía más, con Jose hicimos un pequeño viaje de un metro y medio hasta la mesa para volver endemoniados para volver al ataque sobre el cuerpo de Noe para ponerla culo para arriba con las rodillas sobre el asiento y Jose puso el culo en el frente a su cara abrazándose al apoya brazos. Desde mi posición veía la cabeza de Noe moverse entre los cachetes del culo de Jose, las dos espaldas femeninas arqueadas empinando culito, mis dos manos acariciando y separando el culo que tenia adelante mientras mi verga jugaba entre sus agujeros desparramando viscosidad y placer para ambos. Noe agito el culo como diciendo: ¿Vas a tardar mucho en ponérmela toda? y bue… se la tuve que enterrar hasta la base de un solo movimiento, provocando el gemido intenso y ahogado de Noe entre los cantos de Jose.

Tenia una hermosa vagina y la sabia usar y nuevamente a los pocos minutos de serrucharla con intensidad, termino mojándose toda saliéndose hacia adelante hundiendo la cabeza entre los pies de su amiga adoptando forma de ovillo sobre el sillón y como yo venia a la carrera y aun me faltaba rato para acabar, pase sobre ella dejándola entre mis piernas y las de jose , para meterme sin escalas en el otro cuerpo.

Ahí la cosa fue diferente, me costo un poco mas llegar hasta el fondo y lo hice lentamente. Su interior me recibió como un guante y ambos sabíamos que a eso había que disfrutarlo con ganas y sin apuros. Noe salió debajo de nosotros para arrodillarse frente a la mesa y observarnos desde ahí. Uno de mis dedos se puso travieso y termino escondiéndose entero en el orto de Jose y desperté a una fiera. Sin previo aviso extendió una de sus manos, se descalzo de mi y apunto mi glande al culo. No tuve que hacer nada, una vez que sintió que lo tenia en la puerta, empujo hacia atrás metiéndose media pija, tomo aire para luego empujar nuevamente hasta que se la mando entera y todas mis terminales nerviosas se pusieron en alerta al momento. Con los huevos pegados a su concha, disfruté de sus pequeños movimientos y de la confortable comodidad de su recto por un buen rato hasta que me descubrí bombeando a velocidad crucero.

El sonido de un teléfono sonando por entre la melodía de sonaba de fondo me saco de mi concentración en el momento justo en que iba entrar en ese hermoso camino sin retorno hacia llenar ese orto de leche. Ambos giramos la cabeza hacia Noe que se levanto disparada hacia su bolso que estaba a unos metros sobre la mesa de la sala. Un sacudón de mi compañera me rescato de la interrupción mientras me miraba por sobre su hombro pidiéndome que no vuelva a parar, que estaba punto de acabar y quería que yo haga lo mismo dentro de ella y obedecí. Arremetí con alma y vida ese agujero de mujer y cuando empezó a gemir a los gritos disfrutando su orgasmo le llené el culo de leche siendo uno de los momentos sexuales mas lindos que atesora mi memoria.

Íbamos a por ese momento hermoso post polvo que debería ser disfrutado religiosamente, cuando la música desaparece y la voz de Noelia toma protagonismo.

-        Si señor…. Si señor… debe entender que hoy no estábamos de servicio y aprovechando el día libre …  Si, si señor, entendido, ya vamos para allá.

Sin entender un choto, con la mirada busco a Jose a mi lado, lugar donde segundos atrás me había despegado de ella, intentando encontrar una explicación, pero ya no estaba ahí. Había Salido disparada en busca de su ropa vistiéndose a los saltos y lo mismo hacia Noe.

Me paro en silencio y desnudo, tomo de mi copa y observo las chicas vistiéndose a toda prisa sin reparar en mi en toda la acción y sin decirse ni una sola palabra entre ellas. Una vez vestida, Jose abre su cartera, que por primera vez en la noche me doy cuenta que es de un gran tamaño sin llegar a ser un bolso o una mochila, de la cual empieza a sacar objetos que me son conocidos, pero me negaba creerlos verdaderos. Sobre mi mesa había desplegado una pistola reglamentaria en su correspondiente funda, una especie de billetera de cuero sujeta a una larga cadenita metálica que se cuelga de su cuello rápidamente y un aparato similar a un teléfono que cuando lo encuentra intenta prender a toda prisa. Miro a Noe que en el otro extremo de la mesa repetía como autómata los movimientos de su “compañera”.

Había quedado helado de pie y en bolas en medio de mi subsuelo loft. Cuando vi a Jose con el arma en la cintura y la placa colgando de su cuello, no pude evitar girarme y observar la droga sobre mi mesa baja para luego volver a mirarlas y me las encontré a las dos paraditas delante mío. Sus miradas se volvieron amigables nuevamente y me abrazaron con ganas. Me estamparon un buen beso en la boca cada una y Noe abrió la boca…

-        Somos policías, hoy estábamos de baja, pero hay un procedimiento sorpresa y tenemos que salir volando. Gracias por la hermosa noche que pasamos y espero podamos repetir porque me encanto.

-        Lo mismo digo. Dijo Jose. Estampándome un beso hermoso.

-        ¡Feliz cumple! … Fue lo único que pude modular.

Y salieron a paso rápido hacia la puerta sin darme tiempo a vestirme y tener que abriles la puerta de calle como mi madre me trajo al mundo.

Antes de subir al automóvil Noelia me miro sonriendo deseándome que disfrute del regalo que me había dejado sobre la mesa.

Las vi alejarse, bajé las escaleras y me senté en el sillón, observando lo mucho que había sobre la mesa, pero un dato de último momento que había descubierto cuando las chicas se acercaron a saludarme no iba a dejarme tranquilo durante un buen tiempo.

Las placas que colgaban en sus cuellos tenían una leyenda que decía:

UNIDAD ESPECIAL / NARCOTICOS