Una noche de calor
Aun no puedo creer que llegara el momento de ver a mi madre entregada a mi.
Tenía sed y me levanté a tomar algo fresco apenas eran las doce de la noche ,pero el ejercicio en la piscina de la tarde me había dejado baldado y decidí acostarme temprano.
Bajaba las escaleras cuando el reflejo del televisor inundó la estancia y pude ver a mi mamá recostada en el sofá con un cuenco de palomitas y un refresco de lata.
Mi mamá es una mujer hermosa .sencilla y bonita.
Hoy fue su cumpleaños. Ha cumplido cuarenta y dos y aun cuando está fenomenal, se ha deprimido un poco...