Lolita se llamaba Sara (y 4)
Cuarta y última parte: la discoteca y el hotel.
Raf había engañado muchas veces a su mujer, había sido un mujeriego toda su vida y el hecho de casarse y tener un hijo, por no hablar de su edad, no habían reducido un ápice su lujuria y su deseo de follar con otras mujeres, jovencitas especialmente. ¡Tantas veces había salido por la noche a discotecas, a la caza de jovencitas! Sus suegros vivían en otra ciudad y su mujer iba a visitarlos con frecuencia, quedándose con ellos al menos una noche, aprovechando los fines de semana, y muchas veces se lleva...