Descubriendo el sexo con mamá

En una noche lujuriosa descubro el sexo de y con mi madre.

Me llamo Eduardo, mi padre murió cuando yo tenía dos años así que mi madre tuvo que encargarse de educarme. Gracias a un seguro de vida que tenía nunca nos faltó el dinero y ella no tuvo que buscar un trabajo.

Mi madre me crió cómo pudo. Sé que desde la muerte de papá su vida cambió radicalmente. Desde entonces vestía de negro, su vida social era prácticamente nula limitándose a relacionarse con nuestros familiares más cercanos.

Recuerdo que desde muy pequeño todos los domingos íbamos a mi...

Estampas familiares

Una historia de incesto.

Estampas familiares

Cuando cumplí 17 años mi padre se fue de la casa. Así de pronto, simplemente le dijo a mi madre que ya no la quería, que ya estaba harto de vivir con nosotros y se marcho. A mi ni siquiera me dio la cara y tardo mas de tres meses en darme una explicación, la cual no acepte.

En un principio mi madre sintió que el mundo se le hundía, pero con el tiempo lo supero, es una mujer valiente que sabe salir adelante. Llego a un acuerdo con mi padre y el siguió pagando mis estudio...

Humedad caribeña (4: Una playa del Caribe)

El viaje a un país caribeño donde me encuentro con mi hermana y mi sobrina. En una fantástica playa damos libertad a todo lo que sentimos.

4: UNA PLAYA DEL CARIBE.

Las dos se habían dispuesto cada una en su toalla, aguardando pacientemente su turno. Me decidí primero por mi hermana, porque fue la primera idea que tuve, no porque hubiera alguna preferencia en especial. Evelina se había incorporado ligeramente, para no perderse detalle de mis movimientos.

—Ponte de espaldas –pedí–.

Y ella obedeció de inmediato, ofreciéndome su maravilloso trasero. Suspiré, carraspee, y vertí un poco en su espalda, para ir extendiéndola. ...

Humedad Caribeña (5: No nos separan)

El viaje a un país caribeño donde me encuentro con mi hermana y mi sobrina. Después de todo lo vivido con ellas, por fin tomo una decisión trascendental en mi vida. Último episodio.

5: NO NOS SEPARAMOS.

No sé cuánto tiempo transcurrió. Sólo supe que me venció el cansancio, y me quedé dormido. Afortunadamente, estaba bien protegido con crema solar; y así evité que mi piel se quemara. Miré a mi alrededor, y no había rastro de las mujeres. Supuse que se habrían ido al agua. Me puse el traje de baño, y decidí salir a buscarlas. Avancé por la arena, más allá de unas dunas que nos ocultaban, y pude divisar la mar. Allí se concentraba la mayor parte de la gente que ocupaba la play...

Humedad caribeña (3: Los lazos se unen)

Viaje a un país caribeño donde me encuentro con mi hermana y mi sobrina. La relación entre los tres se estrecha de una manera que jamás sospeché.

3: LOS LAZOS SE UNEN.

—Supongo que es normal que tu hija quiera también acostarse conmigo. Ella no deja de tener deseos –comentaba yo, mientras cerraba la puerta del dormitorio, después de haber despedido ambos con un beso en los labios a Evelina–.

—Sí, Santi, así es –me confirmó su madre, mientras abría la cama–. Y no se me ocurre ningún hombre más que tú para que sea el primero. Sé que los dos gozareis tanto como lo voy a hacer yo. Y no tengas ningún miedo, no tengo en absoluto celos: es...

Madre hambrienta y complaciente (2)

Abierto ya el camino de la locura, madre e hijo se lanzan a cumplir sus fantasias sexaules.

MADRE HAMBRIENTA Y COMPLACIENTE – Fantasía sexual.

NOTA DEL AUTOR: Relato puramente ficticio cuya misión es entretener y excitar al lector que gusta de esta clase de relatos. Sin más preámbulos, ¡pasen y lean!

Ya había pasado una semana desde que madre e hijo acabaran haciendo el amor y ante todo pronóstico no lo habían vuelto a repetir, no por falta de ganas de Isabel y muchísimo menos por parte de Francis que ahora sólo pensaba en follarse a su madre a cada momento, si no por las obli...

Madre hambrienta y complaciente (3)

La llegada de sus sobrinos hace que la situación se desmadre y escape a su control.

MADRE HAMBRIENTA Y COMPLACIENTE – 1,2,3… ¡Desmadre!

NOTA DEL AUTOR: Relato puramente ficticio cuya misión es entretener y excitar al lector que gusta de esta clase de relatos. Sin más preámbulos, ¡pasen y lean!

No hubo insistencia suficiente por parte de Francis que hiciera que su madre se acostara con él mientras ella estuvo con la menstruación, y eso que habiendo terminado el curso disponía de mucho tiempo. Por supuesto él pensaba volver a encular a su madre o recibir alguna mamada, pero...

Humedad caribeña (2: La luz del Caribe)

Viaje a un país caribeño donde me encuentro con mi hermana y mi sobrina. Mi sobrina también desea.

2: LA LUZ DEL CARIBE.

Dormí toda la noche de un tirón. Tantas horas de vuelo y la diferencia horaria, me habían dejado exhausto. ¿O había sido también la felación que mi hermana me hiciera? El caso es que no me desperté hasta que no noté una luz brillante como ninguna, invadir todo el ámbito donde había roncado a gusto. Apenas si había abierto los ojos, cegados por tanta luz, cuando oí la voz de Evelina que me hablaba.

—Despierta dormilón, que hace horas que ya ha amanecido. Y no te vayas...

Madre hambrienta y complaciente (1)

Isabel, una madre divorciada y con ganas de sentirse joven, se lanza a las redes del placer en las que atrapa a su joven hijo.

MADRE HAMBRIENTA Y COMPLACIENTE – De la playa a la cama.

NOTA DEL AUTOR: Relato puramente ficticio cuya misión es entretener y excitar al lector que gusta de esta clase de relatos. Sin más preámbulos, ¡pasen y lean!

Acababa de llegar a casa tras una intensa mañana de trabajo en el hotel y después saludar a su hijo, plantado frente al televisor viendo los Simpson, se metió en la cocina a hacer de comer.

-¡Francis! – llamó Isabel a su hijo cuando la comida fue puesta en el fuego. - ...

Humedad caribeña (1: el Caribe es húmedo)

Viaje a un país caribeño donde me encuentro con mi hermana y mi sobrina. El primer contacto se produce.

1: EL CARIBE ES HÚMEDO.

Aterrizaba por fin en la única pista del pequeño aeropuerto. Al salir del avión, una sensación de bochorno invadió mi piel, haciéndola llenarse de gotas de sudor. Un extraordinario calor mezclado con una intensa humedad, hacían difícilmente respirable el ambiente, lejos del aire acondicionado del interior de la cabina. Al fin llegué a la terminal, donde realicé las gestiones del equipaje y el pasaporte, que me demoraron más de lo que yo hubiera deseado. Por fin, ya pasada...