Nueva vida con mi hijo 2

Me someto totalmente a la voluntad de mi hijo

Al día siguiente desperté totalmente confundida. Mi hijo había abusado sexualmente de mi y sabía que tendría que hablar con él o incluso volver con mi marido y olvidarlo, pero por otro lado la dominación que Raúl ejerció sobre mi me excitaba cada vez que lo recordaba. Fui al salón de casa pensando en todo esto cuando ví encima de la mesa unas prendas de ropa y un folio con instrucciones de mi nuevo "amo".

- **"Buenos días puta. Esta es tu ropa para hoy, solo esta ropa y nada más. Y procura que todo e...

Nueva vida con mi hijo 1

Tras abandonar a mi marido, busco refugio en casa de mi hijo

Mientras el avión aterrizaba, mi cabeza daba vueltas pensando una y otra vez en lo acontecido en los últimos días. Tras años de soportar indiscreciones de mi marido, finalmente decidí abandonarle. No fue nada fácil. Me quedé embarazada de mi hijo Raúl a los 16 años y he dedicado toda mi vida a cuidar de él, de mi casa y de mi marido. Siempre fui consciente de que mi marido me era infiel, pero por mi hijo decidí quedarme a su lado. En la actualidad Raúl tiene 20 años y trabaja en Mallorca como recepcionista...

De mi hijo, soy sus manos y algo más (8/8)

No teniendo la madre ningún prejuicio ante la pareja invitada por su hijo, se entrega a ellos para que disfruten todos con su cuerpo, totalmente liviada de haber recuperado a su hijo a pesar del sacrificio que ello le llevo y del que jamás se arrempetiría

Para poder seguir el hilo de este último relato es imprescindible leer previamente todos los relatos anteriores

Capitulo 8.- Por complacer a mi hijo me entrego a todo

Lisa y Jenny salieron desnudas al jardin bajo la brillante luz del sol… Adam y Tim estaban en una conversación animada, aparentemente sobre sexo, pues Adam hacía movimientos de empuje con su pelvis y Tim asentía y se reía.

Jenny se llevó dos dedos a la boca y emitió un fuerte silbido… Cuando las cabezas de ambos se volvi...

Melissa 4. Solos los dos

" ¿ que me está ocurriendo, que voy a hacer ?. Esto es irracional. ¿ Es mi padre o mi marido ?, no encuentro respuestas, sólo sé que quiero a mi hombre, a mi macho. Me estoy volviendo loca ".

Sobre las siete de la tarde llegó Luis a casa.

-  Nena, ¿ donde estás ?.

-   Estoy en la cocina, papááá.

Rodeando mi cintura con sus brazos, me besó el cogote.

  • ¿ Que haces, cariño ?. - preguntó.

-  Lo primero papi,  bésame como Dios manda y no en el cogote.  -dije dándome la vuelta,  abrazando su cuello y, de puntillas, poniendo mis lábios sobre los suyos.

  • Lo segundo, estoy cociendo unas verduras para guarnición.  Luego te haré un solomillo para la cena, ¿ te parece b...

Mi hermana casada se enamoro de mi....

..

Hola a todos, primero decir que disculpen por las faltas de ortografia, no soy de poner acentos y el corrector de mi portatil no va todo lo bien que quisiera y sin mas comienzo...

Buenas a todos la historia que les voy a contar sucedio en un pequeño pueblo de Aragon, cerca de Zaragoza, mi famila esta compuesta por mi padre ya mayores, mi hermano Lucas que se caso y se fue a vivir al extrajero y mi hermana Ana que es de quien trata esta historia, y un sevidor Marcos...

Yo soy el unico de mis herm...

Dos historias paralelas

Luis, cómo su tía le daba la espalda, se puso de lado, y con el dedo medio le acarició el ojete haciendo círculos sobre él durante dos o tres minutos.

Vicenta, una mujer de 50 años, morena, alta, de tetas pequeñas, cabello corto, ojos marrones y aún atractiva para su edad, estaba en la habitación de un motel de carretera con su sobrino Luis, un joven de 24 años, mariquita perdido, pero eso sí, muy guapo, rubio, de ojos verdes, de estatura mediana y delgado. Les habían dado esa habitación porque no quedaban más libres. Al entrar en la habitación y ver la cama, le dijo Vicenta a su sobrino:

-Supongo que al ser mariquita no corro peligro. Nunca le metí...

Melissa 3. Lo prohibido

....me lo has demostrado muchas veces, papá, pero esta noche quiero que sea brutal. Me hubiera gustado que me quitaras tú el vestido o que me tomases con él puesto, me puse guapa pensando en ti y que me desearas como tu mujer, como tu niña, como tu amor........

El sábado, tras desayunar, salimos las dos de compras. Debíamos renovar el vestuario de Melissa, así que empezamos por una de las boutiques de la que yo era clienta habitual.

-   Debemos darnos prisa cielo, porque hoy almorzarás con tus padres ¿verdad?.

-   No mami, les llamé ayer y le dije a mi madre que tenía un compromiso de trabajo.

-   ¿Porqué lo hiciste Melissa ?.  La familia hay que cuidarla, son nuestras raíces.

-   Mis raíces y el tronco de mi vida sois vosotros, Carmen.  Mi...

Violeta

Al sentir sus tetas en la espalda, mi polla volvió a levantar la cabeza... -¿Estás empalmado, tío? Le mentí. -No. Una de sus manos bajó a mi paquete y se encontró con mi polla dura cómo una piedra...

Cantaba Luis Fonsi Despacito en la televisión. En la mesa estaban sentados varios de los miembros de mi familia. Era mi cumpleaños. Ya llegáramos al café y a las copas. Justo enfrente de mí tenía sentada a la mesa a mi sobrina Violeta. Una muchacha de ojos color marrón oscuro, con un cuerpo de escándalo y muy dulce en el trato. Era mi deseo prohibido. Lo que ansiaba con más ganas, y pienso que ella lo sabía, creo que más de una vez había visto por el rabillo del ojo como le miraba para el culo o para las te...

Viaje de un jubilado a La Argentina (44)

Sin tenerlo previsto hice un viaje a Colonia en Uruguay, allí me esperaban nuevas experiencias a la vez que bonitos paisajes.

Este relato no sería posible sin la estimable colaboración de mi amigo Guilleos, un porteño auténtico.

Ornella me sorprendió gratamente, la prima de Corina me invitaba a entrar en su cama, después de darle un masaje improvisado para rebajarle la tensión acumulada me pidió que la follara, además sin ninguna condición previa, le obedecí y sin más preámbulos le metí la polla que ya hacía rato me había puesto en forma al darle el inocente masaje, cuando le vi sobre su cama con los brazos y las piern...

Estrella. Parte 3

Nunca llegué a imaginar lo bien que llegaría a pasarlo

Pasaron los días, y  Lucía y yo disfrutamos de nuestra sexualidad como de costumbre, y en ocasiones, me besaba  con Estrella, cuando podíamos hacerlo, pero no volvimos a follar en esos días.

Llego el sábado, y con los calores, disfrutamos de la  piscina. Estrella se había puesto un bikini que dejaba muy poco a la imaginación. Las veía a las dos, con sus cuerpos al sol, rivalizando. me acerque a lucía, le toque la pierna, y le dije:

  • Cariño, vamos al cuarto, que te enseño una cosa -le dije, mientr...