Hermanitos (14)-A

Ahí estaba Soco, desnuda, acorazada para proteger el cuerpo de su amada Nayeli, parecía un leona protegiendo a su cachorra. Porque eso parecía Nayeli, cuando quedaba toda desmadejada, luego de un orgasmo líquido.

Hermanitos (14)-A

MI NUEVA HERMANA.

Hola soy Nayeli. Comencé esta historia [Hermanitos] cuando tenía 18 años. Mi más grande amor había sido y es mi hermano Carlos y aunque de niña lo pregonaba a diestra y siniestra y decía que yo me casaría con él, las circunstancias me obligaron a guardar silencio y en ese amor silencioso y deseo de entregarme a él, fue que llegué a México a vivir con él y su esposa para continuar mis estudios. Vino  el divorcio de mi hermano y me convertí en su mujer. Por fin...

Un amor entre primos

Dos primos a quienes la vida los llevó a ser hermanos pero su amor los convirtió en amantes... ¿Que actitud deben tomar los padres frente al amor filial? Solo narro la que a mi me gustaría

-Ana, ¿puedo entrar?

-Pasa

Carlos entró al baño donde se duchaba Ana entrecerró la puerta y recargado en la pared preguntó

-¿Vas a ir a algún lado?

-Sí, Raúl me invitó al cine

-Han salido juntos muy seguido ¿Ya son novios?

-No, solo amigos

-Pero te gusta

-Es guapo, pero no estoy enamorada

-El otro día vi que te besó muy cachondamente

-¡No es cierto!.. No inventes cosas Carlos

-Pero ya te metió un buen faje… ¿O no?

...

Mi suegro y el binomio padre e hijo...

Despedida colosal entre estas tres generaciones que hiceron de mi su juguete durante una noche expectacular.

Comenzó la noche como estaba previsto, tras una pequeña pero relajante siesta junto a mi suegro, aunque en esta no pasó nada, pues estaba yo rendida y Alfredo no les digo, pues roncaba como un dinosaurio tras las descargas que antes había sufrido.

Nos levantamos y tras una ducha gratificante donde solo hubo algo de juego y alguna caricia bucal, bajamos al bar pues allí me espera Pedro con su hijo, que andaba desesperado por volver a cargar como él decía.

Se quedó algo cortado cuando me vio apa...

La putita en casa IV

La prepotencia de irene sería domada...comienzo de la nueva vida de irene como perra esclava.

LA PUTITA EN CASA IV

Nuestros ingresos nos permitían irnos en taxi al trabajo todos los días hasta que yo me sacara el carné de conducir y me comprara coche. Cuando nos sentamos en el taxi, saqué de la bolsa del sex shop una mordaza de bola o “ball gag”.

-Ponte esto que ya has dicho bastante, zorra.

-Pero ¿Cómo voy a ponerme eso? El taxista está mirando…

-¿Y? Te dije que no servías para nada más que para prostituta. Ahora cállate y ponte la mordaza.

Se sonrojó toda de...

La putita en casa III

Los celos han entrado en la casa de Silvia, Irene y Elena...

LA PUTITA EN CASA III

Regresamos muertas de trabajar. No habíamos dormido tan bien ni mucho y sobretodo yo que me podía ver muy bien pero tenía ya cuarenta años…no es lo mismo cuando tienes 19 como Irene. En fin, que llegamos a la casa y encontramos el desayuno servido en la cocina pero ni señas de Elena. No estaba, ni había dejado una nota ni nada. Pensé que se había ido con el marido, pero mientras pensaba, salí de dudas. Se abrió la puerta, yo le había dejado una copia de las llaves en la mesa cu...

Decisiones

Una chica descubre hasta donde es capaz de llegar para lograr sus deseos incestuosos, y empieza un ataque a la voluntad de su padre. Pero quizás lo que le espera es más de lo que desea...

Una chica descubre hasta donde es capaz de llegar para lograr sus fantasía y empieza un ataque a la voluntad de su padre. Es mi primer relato y si, hay una intro larga, pero odio los relatos rápidos que no te ponen en contexto! :)

Un gemido ahogado y grave resonó por los baños de chicos del instituto, vacío a esas horas. Bueno, vacíos habitualmente, porque ese gemido, seguido de una cremallera cerrándose y una boca engullendo no salieron de la nada. En uno de los cubículos, una pareja terminaba su m...

La putita en casa V

Ay los taxistas...

LA PUTITA EN CASA V

Me olvidé contarles lo que pasó a la salida del club. Volví a ponerle el collar y la correa a Irene y la saqué del club a cuatro patas y así se subió al Taxi. Este taxista era más avispado que el que nos llevó la tarde anterior y no podía dejar dre mirar a Irene cuando se sentó.

-¿Qué pasa taxista? ¿Te gusta lo que ves?

-Por supuesto que me gusta

-¿Te gustaría montarla? Es una perra en celo y no se cansa de que la follen.

-¿A si? Pues me encantaría...

La Putita en Casa

Como una madre y su hija comienzan una relación sexual dado la necesidad que tenían ambas de sexo.

Por razones que no vienen al caso ahora, mi hija y yo terminamos compartiendo casa con una pareja muy religiosa que eran amigos mios. Ella tenía mi edad 34 años, y el era un poco mayor, tenía 40 pero todos parecíamos de la misma edad, excepto mi hija que tenía 19. Mi hija y yo nos sentíamos muy bien en esta casa y estábamos super agradecidas de que nos hubiésen tendido la mano cuando más lo necesitábamos y como no teníamos dinero, págabamos limpiando la casa y asistiéndo a la iglesia como ellos querían, era...

Si tu eres Romeo quiero ser tu Julieta 3

Mi hermano al fin me vuelve mujer en el lugar menos esperado.

Nuestro padre dio un grito:

-          ¡¡¡Tu hija no llego a dormir Rosa!!!

Acababa de gritarle a mamá que subió las escaleras corriendo,  el ruido de los tacones de mi madre fue lo que nos despertó a Dante y a mí, sentí  mucho miedo, si salía de la habitación de mi hermano ¿Qué era lo que iban a pensar nuestros padres? No solo de mi, si no de mi hermano también porque el solía irse de fiesta y regresar al día siguiente aunque yo jamás dije nada nuestros padres se daban cuenta, me observo por un...

La Putita en Casa II

Comienza una nueva vida para las protagonistas...no sin sorpresas

LA PUTITA EN CASA II

Como dije antes, había llegado la hora de mudarnos. Habíamos conseguido un pisito en el mismo edificio que el de esta pareja y nos sentíamos muy contentas. No os he dicho en lo que conseguimos trabajo mi hija y yo, nos hemos hecho strippers y tenemos un acto lésbico-incestuoso que nos hace ganar muchas propinas diarias además de nuestro sueldo. A la pareja, que por cierto se llaman Elena y Juan, les contamos que conseguimos trabajo en una fábrica pegando botones y cociéndo panta...