Secretos encontrados 4
Y por fin los hermanos se entregana a la pasión.
-Jamás he estado más segura en mi vida, siempre has sido tú, siempre serás tú.
Con aquella confesión me llevo hasta la cama y me recostó sobre las sabanas, mientras me miraba.
Estaba nerviosa, pero no porque sintiera algo de culpa, de eso nada, sino porque sabía que este momento era muy importante, para mí, para él, para los dos.
El estaba también muy nervioso, sus manos temblaban mientras me miraba fijamente.
-Enana, de verdad si no estás segura…
-Shhhh- le dije arrodillánd...