Mamá y Tio Roberto (4)
Por fin se me hizo realidad, se la mamé y mucho más.
Pasaron un par de días desde que Tio Roberto estuvo en mi cuarto. La visión de su enorme pija seguía en mis retinas y me masturbé en reiteradas ocasiones imaginando su sabor.
Una tarde que mamá había ido a hacer unas compras, mi tío se me acercó y me dijo: “te quedaste con ganas el otro día eh ?” y yo le respondí que no sabía a qué se refería pero un bulto en mi pantalón me estaba traicionando. Me dijo : “me refiero a que te quedaste con ganas de tomar mi lechita, pero no te preocupes, ya lo tengo tod...