Soy un depravado

¿Acaso no le asiste a un padre el deber y el derecho moral de procurar protección a su hija, incluso cuando él y su novio se creen solos en casa? Me escondo y los espío porque mi hija me preocupa. Solo por eso.

No tengo ningún reparo en que se me califique de depravado o enfermo. La concupiscencia la considero innata en los hombres y además me asiste el deber moral de procurar protección a mi prole así que yo, como buen padre y pérfido hombre concupiscente, sediento de sensaciones corporales, táctiles o visuales, sonoras o aromáticas, permanezco atento y oculto en el armario ropero de la habitación de mi hija, espiando como transcurre uno de sus frecuentes polvos con los no menos frecuentes novios que se trae a ca...

Mi hermana también necesitaba algo más

Tengo necesidaes que mi hermana podía cubrir

Jonás ya había cumplido los 18 hacía unos meses, y hacía tiempo que su cuerpo pedía un cambio, nuevas experiencias, tenía necesidades que en el pueblo eran más difíciles de obtener. Esto ocurrió hace mucho años, algo más de veinte.

Conseguir pareja para un polvo rápido o tener acceso al sexo era una tarea difícil en un pequeño pueblo donde todos se conocían y donde no abundaban las chicas dispuestas a darse un revolcón sin más.

Internet no existía y la tele tampoco daba muchas alegrías, por lo q...

Nuestra sobrina juega con nosotros 4. Fin

Mi dedo entro sin problemas, pasando a dos, la saliva y lo salida que estaba Susan, hacia que su virgen ano se abriera como una flor...

(Este relato es una continuación y final del 3,2,1, por ello es todo y puro sexo)

Las envestidas de Carlos a mi mujer habían sido realmente fuertes,  Sandra boca arriba aun suspiraba, la leche comenzó a deslizarse por sus muslos, yo embobado me había olvidado un poco de Vero y de Candi, la sobrina de Sandro, las cuales no perdieron la oportunidad. Candi comenzó a lamerle la polla a Carlos, limpiándosela completamente, y Vero se encargo de recorrer con su lengua los muslos de mi mujer, haciéndola estre...

Dulce venganza (continuación)

Emilio continúa hablando del poder viril de Antonio -su padre- convenciéndose de que en ese lugar él es el mancho.

Emilio no podía entender la fuerza viril de aquel individuo, ni su implacable deseo por demostrar que él era el macho, y que para ejercer  su poder lo hacía a través del sexo,  restregándole en su rostro a cualquier individuo las verdades íntimas de su mujer. Con lujo en los detalles, bien podría haberles dicho si su pareja iba depilada, o si ostentaba una discreta mata de vellos allí abajo; si al correrse lo hacían entre murmullos, o con desgarrantes gritos; bien podría haberles hecho un inventario de las...

En la nueva casa

Tras un año horrible, viene el gozo

Aquel fue un año horrible. En marzo murió papá, de repente, de un ataque al corazón, a sus 62 años. Un mes mas tarde, Rafael se separó de su mujer, Lola, aunque esto ya lo veíamos venir, pues tras cinco años de matrimonio, ya se les veía distantes y casi siempre peleados, así que mi hermano se aprovechó de las circunstancias y se fue a vivir con nuestra madre, Lola le compró su parte del piso en el que vivían. Mamá andaba ya tiempo pachucha, por lo que la separación tras la muerte de papá le sentó tan mal q...

Otras dos hermanas iii , lola se une a la fiesta

La orgia con mis dos hermanitas parece no tener fin sobre todo porque cuando empezamos a aburrirnos vienen otras mujeres a sacarnos de la monotonía y la condición es que sean bien putas

OTRAS DOS HERMANAS ( III ) , LOLA SE UNE A LA FIESTA

El destino juega unas veces a favor y otras en contra y en muchas ocasiones se tarda tiempo en saber. Como consecuencia , no inmediata pero si inevitable , de todo lo sucedido esos días en mi casa , pasado el verano , del que todavía me quedan muchas cosas que contar , se produjo una visita que yo ya me maliciaba tiempo atrás .

María nunca había vuelto a su anterior casa .

Con disgusto por parte de mis amigos , sobre todo por parte de Lo...

Un desayuno especial para una madre y su hijo

A cientos de kilometros de nuestra casa consigo seducirlo y aliviar la tensión sexual que existía entre nosotros desde hace un tiempo.

Me encontré parada en medio de la lujosa habitación del hotel solamente en ropa interior disfrutando de los suaves labios de mi hijo, que tomándome de la cintura parecía suplicarme en cada tierno beso que no me negara a continuar. Su mano se dirigió a acariciar uno de mis senos, decididamente bajó de mi hombro el delgado tirante del sostén para descubrir el pezón que comenzó a chupar de inmediato mientras sus manos se adueñaron de mi trasero. Mi tanga y mi sostén hacían un conjunto perfecto para la provocac...

Mi hermanazo Marcos (El final del final)

Esta historia llega a su final definitivo e innegociable. Cada uno de los personajes cierra el circulo y ya forman parte de vuestra imaginación como os gustaría que siguieran sus andanzas. Marcos, Sandra, Silvia, etc se despiden con cariño...

Desnuda, mirando su reflejo en aquel espejo de cuerpo entero que colgaba de la pared de la acogedora cabaña de madera, se sentía tremendamente relajada; había descubierto no hace mucho, que disfrutar de su sexualidad no era algo tan inmoral y sucio a como le habían enseñado durante su educación. A sus cuarenta y cinco años, empezaba a ver la vida de otra forma, aunque las apariencias aún eran demasiado importantes para ella.

Su cuerpo mostraba algunos signos de la madurez de los años, aunque el hecho...

Incesto lesbico

La visita de mi prima

Hola mi nombre es Kate tengo 25 años soy delgada de tez blanca, cabello castaño claro de ojos verdes, mi abdomen es plano puesto me gusta hacer mucho ejercicio, mis piernas son largas, torneadas y firmes igual que mi trasero y mis pechos son de tamaño mediado y también son firmes.

La historia que les voy a contar ahora me acaba de ocurrir la semana pasada y quiero aclarar que esto es 100% verídico, espero poder plasmarlo en estas letras y que realmente les guste.

Bueno todo empezó en estas vacac...

El viaje a la playa 2

Mi cuñada se había puesto cómoda, se había quitado los zapatos, se había girado casi completamente hacia mí para poder hablar y cruzada de piernas, el vestido se le había ido subiendo hasta que cuando miraba hacia ella podía verle perfectamente las bragas.

El viaje a la playa 2

Me había convencido. Empecé a marcar el número de mi mujer por el teléfono del coche con la polla dentro de la boca de mi cuñada y mi mano acariciándole el culo, mientras volví a recordar cómo habíamos llegado a esta situación desde que empezamos el viaje.

El viaje empezó muy bien porque no encontramos tráfico en la salida de Bilbao y enseguida llegamos a la autopista. A mi cuñada le gustaba la música que iba poniendo en el coche tranquila para el viaje y me iba pregunta...