La manada se defiende y ataca
Continuo contando la historia de mi manada que tantas satisfacciones me está produciendo
Nuestra economía andaba viento en popa, el taller cada día tenía más clientes y vimos la necesidad de gestionar de forma profesional el flujo de dinero que nos entraba. Decidimos pues contratar a un contable, tras entrevistar a varios candidatos, nos decidimos por un hombre competente, serio y trabajador, un auténtico coñazo de tío en lo personal, pero una joya en lo profesional. Tenía alrededor de 50 años, yo no le vi sonreír jamás, pero consiguió ayudas, préstamos a bajo interés y llevar la fiscalidad al...